Resulta muy común que las personas jueguen en exceso el juego de la empatía con los demás, incluso anteponiendo el bienestar de otros al propio.
Ese exceso de empatía con los demás, es algo que debemos evitar, si no deseamos perder el juego propio de la vida, pues no podemos olvidarnos de nuestro bienestar, armonía y equilibrio de nuestro ser, so pretexto de pretender cambiar la vida de otros.
Claro que debemos ayudar a los demás, pues ello, es una gran virtud en los seres humanos bondadosos y amorosos, pero esa ayuda jamás ha de ser a costa de nuestra propia felicidad, armonía y bienestar, de lo contrario estaríamos perdiendo el juego propio de la vida, GML.
No hay comentarios:
Publicar un comentario