jueves, 19 de junio de 2025

OTRA FORMA DE CONTEMPLAR LA ESPIRITUALIDAD (Por José Miranda)

 

La espiritualidad yo la veo o conceptúo como cualquier otro programa de formación que nos instruye y capacita para el conocimiento, comprensión y puesta en práctica del Amor Universal, sus Leyes y todo lo necesario para establecer el orden y armonía, tanto en nosotros mismos como en el resto de la Naturaleza, y está estructurado en cursos y niveles, cada curso cuenta con sus asignaturas, y para pasar al siguiente hemos de aprobarlas todas.
 
Como en cualquier otro centro de formación, los de reciente ingreso y primeros cursos son inexpertos en las materias a tratar, en el caso que nos ocupa se trataría de almas y espíritus infantiles, adolescentes o jóvenes que en su condición actual aún no han aprendido a vivir en armonía con ellos mismos y menos en sociedad, y ello establece diferencias de todo tipo respecto a otras personas en las que su Ser está en cursos más avanzados y por tanto está más instruido en la ciencia de la vida y el Amor.
 
Algo tan sencillo como lo que acabo de exponer apenas nadie lo entendemos ni lo tenemos en cuenta en nuestras relaciones personales, pensamos y sentimos que cuando alguien se comporta mal, o de forma inadecuada es porque es mala persona, es un pobre ciudadano de tercera, un apestado al que a veces marginamos como medio de prevención de que nos pueda perjudicar, apenas nadie comprendemos que todos sin excepción hemos de pasar por todos los niveles, y si en la actualidad nos encontramos en situación favorable respecto a otras personas, es porque ya pasemos por el sitio, lugar y situación por las que ellas están pasando y deberíamos de ser comprensivos y tolerantes al respecto.
 
Yo leo a diario a muchas personas que casi todas se consideran espirituales, e incluso algunas super-espirituales, pero algunas de ellas hacen una clara distinción de trato y valoración entre personas, tratando de forma inferior y discriminatoria a esas otras que se encuentras en cursos inferiores y por tanto aún no están a la altura que exigen muchas de las situaciones y circunstancias, es igual que si margináramos a los niños por estar en los primeros cursos de formación primaria.
 
Pienso y siento que a más alto grado de “espiritualidad” mayor será la comprensión y solidaridad con el compañer@ de estudios que está pasando por situaciones ya superadas para la persona con mayor grado de “espiritualidad” lo que creo que a veces nos ocurre es que suponemos que estamos o pertenecemos a niveles muy altos pero nuestro actuar demuestra otra realidad, podemos creernos todo lo que nos apetezca, pero es nuestra obra quien habla con veracidad y tiene la última palabra.
 
Yo he sido, y posiblemente aún lo soy un practicante de este “deporte” de lo cual me arrepiento e intento no incurrir en las mismas acciones, después de conocer y comprender estas ideas, siento pesar y hasta dolor por haber pensado y sentido de forma poco solidaria y amorosa respecto a mi prójimo.
Y hasta aquí las ideas de este jueves, un saludo y que tengáis un feliz día.

No hay comentarios:

Publicar un comentario