jueves, 19 de junio de 2025

PUBLICACION DE: Karim Temple)

 

Seguramente en más de una oportunidad habrás escuchado que los límites solo se encuentran en nuestra mente y que todo lo que nos propongamos alcanzar podemos lograrlo y esto no siempre es así.
En primer lugar, los límites no se encuentran únicamente en nuestra mente y, en segundo lugar, es importante que, en ocasiones, seamos capaces de ponernos límites para poder protegernos.
El principal riesgo de no ponernos límites en una sociedad que, nos está empujando constantemente en post de la productividad y el éxito, nos conduce a un cansancio elemental, que no es un simple agotamiento físico sino un cansancio del alma.
Tener afán de superación y aspirar a prosperar es positivo. El problema comienza cuando nos exigimos cada vez más sin darnos tiempo para el descanso y el silencio, sin ponernos límites saludables, obligandonos a ir siempre un paso más allá.
Unos límites saludables, en cambio, impedirán que el trabajo se apropie de nuestra vida. Nos permiten tomar las riendas y decir “no” cuando no queremos algo y “sí” cuando lo deseamos o necesitamos.
Ese tipo de límites que nos ponemos a nosotros mismos no son negativos, son un acto de amor y respeto. Cuando los establecemos lo hacemos bajo el entendimiento de que no tenemos que sucumbir a las presiones sociales, porque tenemos claras nuestras metas. Al mismo tiempo estos límites nos mantienen más seguros y saludables e incluso pueden permitirnos disfrutar de la vida con una actitud más relajada y consciente.
¡Feliz domingo! ✨

No hay comentarios:

Publicar un comentario