domingo, 3 de agosto de 2025

LA BALLEZA Y SU "MAGIA" (Por Francisco Aranda Coach)

 

No era su piel. Ni su vestido. Ni sus joyas.
Lo que hacía hermosa a Audrey… era invisible a los ojos.
Durante años, todos querían saber su secreto más íntimo.
Periodistas, admiradores, mujeres, diseñadores… le hacían la misma pregunta:
“¿Cómo logras esa belleza que no se puede imitar?”
Esperaban fórmulas, marcas, rutinas, secretos caros y cremas milagrosas.
Pero Audrey solo sonreía… y respondía con poesía.
No era un texto suyo. Pero lo recitaba con alma.
Lo compartía en entrevistas. Lo enviaba en cartas. Lo repetía.
Era su filosofía de vida… vestida de versos sencillos.
Y cuando Audrey Hepburn murió…
Ese mismo poema fue leído, palabra por palabra, en su funeral.
Para tener labios hermosos, pronuncia palabras dulces y amables.
Para tener ojos bellos, mira lo bello en los demás.
Para cuidar tu figura, comparte comida con quien lo necesita.
Para tener buen cabello, deja que un niño lo acaricie.
Para caminar con elegancia, hazlo sabiendo que no estás sola.
Porque quienes te amaron… aún caminan contigo en silencio.
Las personas, más que objetos, deben ser escuchadas y restauradas.
Abrazadas, mimadas, animadas, perdonadas… y también salvadas.
Nunca rechaces a nadie. Todos llevamos heridas que no ves.
Y si un día necesitas una mano…
Recuerda: la tienes al final de tus propios brazos.
Al crecer, entenderás que tienes dos manos valiosas:
Una para ayudarte… y otra para servir a los demás.
La verdadera belleza no está en ropa, maquillaje o peinado.
Se refleja en los ojos… la ventana del alma viva.
Es el amor que entregas. La pasión que aún conservas.
Porque la belleza verdadera… florece con los años vividos.
Audrey nunca necesitó firmarlo.
Le bastó con vivirlo… con ternura, elegancia y compasión.
Y tú, ¿qué belleza estás cultivando desde tu interior hoy?

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