Porque la forma en que tratas a la madre de tus hijos también es parte de ser papá.
Si dañas a tu familia con infidelidades, abandono, faltas de respeto o maltrato, también estás fallándoles a tus hijos.
Un verdadero padre no solo da dinero o provee, también enseña con el ejemplo: amor, integridad y respeto.
Sabe que la relación que tiene con su pareja es el primer modelo que sus hijos verán de lo que es el amor, y de cómo deben ser tratados.
Si rompe esa confianza, está rompiendo la base sobre la que crecen sus hijos.
No puedes decir que eres un “buen papá” mientras destruyes el hogar del que tus hijos dependen.
Un buen padre protege a su familia, no solo con palabras, sino con hechos.
Está presente, es leal y elige amar incluso cuando las cosas se ponen difíciles.
Porque criar hijos no se trata solo de lo que les das…
sino de lo que les enseñas con tu ejemplo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario