Muy
buenas queridas gentes, hoy siguiendo en nuestra línea de siempre de inconformidad con algunas realidades, voy a
opinar sobre unos conceptos que nos pueden ayudar a cuidar y proteger
algo tan importante para todos nosotros como lo es nuestra querida “alma
y corazón”.
Si
yo te digo: “te entrego mi ordenador”, lo primero de todo es que el
ordenador tiene que ser de mi propiedad, si no es mío, no lo puedo
entregar.
Cualquier
tipo de entrega puede ser con condiciones o incondicional, si es con
condiciones la persona receptora puede disponer de la entrega siempre
que cumpla con las condiciones pactadas, y si es incondicional, la
entrega ha cambiado de dueño, y al ser de forma incondicional la persona
receptora puede disponer de lo que sea a su antojo y manera, y en este
caso la persona donante no tiene derecho alguno a disposición ni
reclamación, ni tan siquiera a quejarse, si después se siente lastimada o
perjudicada, debió de poner límites o las condiciones oportunas en su momento.
El
repertorio de lo que podemos entregar, dar, donar, etc., es muy
extenso, pero si hay algo que ni podemos ni debemos entregar a nadie,
absolutamente a nadie, y bajo ningún concepto o pretexto, es nuestra
alma y nuestro corazón, lo primero es que nosotros no somos los dueños
de nuestra alma, porque es la parte anímica que nos confiere el título
de hijos de la Vida y el Amor, es parte esencial de nuestra realidad, nuestra alma y
espíritu es la base y punto de partida de todo cuanto somos y de nuestro existir, es nuestra
fuente de amor y sentimientos fraternos y de hermandad, y nuestro
corazón le confiere dirección, destino y poder de ejecución, y
transforma una idea o un sentir en obra realizada.
Nuestra
alma y nuestro corazón no es algo de lo que podamos prescindir y
entregarlos a alguien, es lo mismo que si un coche le dice a otro coche,
“te entrego mi motor”, si un coche entrega el motor, se queda
inservible, y de la misma forma, si una persona entrega su alma o su
corazón, queda también inservible, mutilada total, deja de ser persona.
En los famosos "enamoramientos" irracionales se suele manifestar ese romanticismo barato, pero por diversos intereses poco o nada conscientes y menos espirituales, bien presentado y adornado, y algunos
esquemas y procesos de conquista, cuentan con un interminable repertorio
de frases, agasajos, promesas, afirmaciones, dichos, etc., y es
bastante popular el dicho de: "te entrego mi alma y mi corazón" y todo
ello orientado a crear el ambiente propicio para que se nos otorguen
nuestras pretensiones, cuando nos han hecho entrega de lo que queríamos,
entramos en un estado de amnesia de conveniencia, egoísta e
irresponsable, y no recordamos
aquellas frases, aquellas afirmaciones, aquellas promesas, ¿en verdad yo
he prometido eso? ¡No lo recuerdo! ¿No será que lo habrás soñado o
imaginado?. O
aquello de: antes había lo que había, y ahora es diferente, hay lo que
hay. Se me rompió el amor de tanto usarlo.
Si
encontramos un buen compañer@ de viaje, nuestra alma y corazón lo
necesitamos para amar y mantener y cuidar de la relación, y lo que es
más importante, para seguir viviendo, para seguir siendo persona, no
entregues nunca tu esencia de se ser y sobre todo lo que ni es tuyo, ni puedes pertenecer a la vida sin
contar con ello.
Los románticos enamoramientos esporádicos y circunstanciales, son estados de
"fascinación transitoria", y en otros casos aún mas reales "idiotez transitoria" que
nublan la razón, y anulan en parte, o en su totalidad el ejercicio de
nuestra conciencia, un familiar mío muy cercano cuando despertó del
sueño hipnótico de lo enamoramientos famosos, tenía cuatro hijos pequeños, y el padre se había ido con otra,
que a su vez, había abandonado a su marido y a su dos hijos pequeños, y
que conste que cuando se casaron estaban enamorados a reventar, lo más
de lo más. Ojo al dato con los enamoramientos, que en la mayoría de
ellos, su base y punto de partida no es el Amor precisamente.
Esta
claro que hoy no es mi día romántico, por eso lo dejo aquí, pero a ti
que estas leyendo te recomiendo que cuides de tu alma y de tu corazón, y
procura que estén siempre en el sitio que le corresponde, y cuidados
con cariño y esmero por tí, es tu mayor tesoro, nunca lo entregues ni lo
pongas a merced de alguien, ambos los necesitas para pertenecer al
mundo de los vivos,
amar y ser amad@ y son los que dan brillantez y calidad a tu vida y a
todo cuanto manifiestes. ¡Cuidado! con el romanticismo barato, los enamoramientos, el San Valentín, el Cupido y otros personajes inventados. Saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario