viernes, 6 de febrero de 2026

TE ENTREGO MI ALMA Y CORAZÓN, Y LO QUE HAGA FALTA (Por José Miranda)

 

Muy buenas queridas gentes, hoy siguiendo en nuestra línea de siempre de inconformidad con algunas realidades, voy a opinar sobre unos conceptos que nos pueden ayudar a cuidar y proteger algo tan importante para todos nosotros como lo es nuestra querida “alma y corazón”.
 
Si yo te digo: “te entrego mi ordenador”, lo primero de todo es que el ordenador tiene que ser de mi propiedad, si no es mío, no lo puedo entregar.
 
Cualquier tipo de entrega puede ser con condiciones o incondicional, si es con condiciones la persona receptora puede disponer de la entrega siempre que cumpla con las condiciones pactadas, y si es incondicional, la entrega ha cambiado de dueño, y al ser de forma incondicional la persona receptora puede disponer de lo que sea a su antojo y manera, y en este caso la persona donante no tiene derecho alguno a disposición ni reclamación, ni tan siquiera a quejarse, si después se siente lastimada o perjudicada, debió de poner límites o las condiciones oportunas en su momento.
 
El repertorio de lo que podemos entregar, dar, donar, etc., es muy extenso, pero si hay algo que ni podemos ni debemos entregar a nadie, absolutamente a nadie, y bajo ningún concepto o pretexto, es nuestra alma y nuestro corazón, lo primero es que nosotros no somos los dueños de nuestra alma, porque es la parte anímica que nos confiere el título de hijos de la Vida y el Amor, es parte esencial de nuestra realidad, nuestra alma y espíritu es la base y punto de partida de todo cuanto somos y de nuestro existir, es nuestra fuente de amor y sentimientos fraternos y de hermandad, y nuestro corazón le confiere dirección, destino y poder de ejecución, y transforma una idea o un sentir en obra realizada.
 
Nuestra alma y nuestro corazón no es algo de lo que podamos prescindir y entregarlos a alguien, es lo mismo que si un coche le dice a otro coche, “te entrego mi motor”, si un coche entrega el motor, se queda inservible, y de la misma forma, si una persona entrega su alma o su corazón, queda también inservible, mutilada total, deja de ser persona.
 
En los famosos "enamoramientos" irracionales se suele manifestar ese romanticismo barato, pero por diversos intereses poco o nada conscientes y menos espirituales, bien presentado y adornado, y algunos esquemas y procesos de conquista, cuentan con un interminable repertorio de frases, agasajos, promesas, afirmaciones, dichos, etc., y es bastante popular el dicho de: "te entrego mi alma y mi corazón" y todo ello orientado a crear el ambiente propicio para que se nos otorguen nuestras pretensiones, cuando nos han hecho entrega de lo que queríamos, entramos en un estado de amnesia de conveniencia, egoísta e irresponsable, y no recordamos aquellas frases, aquellas afirmaciones, aquellas promesas, ¿en verdad yo he prometido eso? ¡No lo recuerdo! ¿No será que lo habrás soñado o imaginado?. O aquello de: antes había lo que había, y ahora es diferente, hay lo que hay. Se me rompió el amor de tanto usarlo.
 
Si encontramos un buen compañer@ de viaje, nuestra alma y corazón lo necesitamos para amar y mantener y cuidar de la relación, y lo que es más importante, para seguir viviendo, para seguir siendo persona, no entregues nunca tu esencia de se ser y sobre todo lo que ni es tuyo, ni puedes pertenecer a la vida sin contar con ello. 
 
Los románticos enamoramientos esporádicos y circunstanciales, son estados de "fascinación transitoria", y en otros casos aún mas reales "idiotez transitoria" que nublan la razón, y anulan en parte, o en su totalidad el ejercicio de nuestra conciencia, un familiar mío muy cercano cuando despertó del sueño hipnótico de lo enamoramientos famosos, tenía cuatro hijos pequeños, y el padre se había ido con otra, que a su vez, había abandonado a su marido y a su dos hijos pequeños, y que conste que cuando se casaron estaban enamorados a reventar, lo más de lo más. Ojo al dato con los enamoramientos, que en la mayoría de ellos, su base y punto de partida no es el Amor precisamente.
 
Esta claro que hoy no es mi día romántico, por eso lo dejo aquí, pero a ti que estas leyendo te recomiendo que cuides de tu alma y de tu corazón, y procura que estén siempre en el sitio que le corresponde, y cuidados con cariño y esmero por tí, es tu mayor tesoro, nunca lo entregues ni lo pongas a merced de alguien, ambos los necesitas para pertenecer al mundo de los vivos, amar y ser amad@ y son los que dan brillantez y calidad a tu vida y a todo cuanto manifiestes. ¡Cuidado! con el romanticismo barato, los enamoramientos, el San Valentín, el Cupido y otros personajes inventados.  Saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario