martes, 5 de noviembre de 2024

LA AMISTAD Y SU MAGIA 1ª Parte (Por José Miranda)

 

Hola gentes, ¿Que os parece el título sobre el que vamos a versar? Yo creo que es magnífico, porque todos mis escritos tratan sobre muchas cosas de la vida, pero no recuerdo haber versado sobre la amistad, y siendo algo tan mágico y hermoso, bien merece la pena dedicarle algún tiempo de nuestra vida como muestra de gratitud y agradecimiento.
 
El término o palabra “amistad” o “amigos” lo solemos pronunciar con bastante frecuencia, y refiriéndonos a personas que son simplemente conocidos, pero que en la realidad no existe tal relación de amistad, pero nos conviene creer o dar a entender a otras personas que somos amigos de tal o cual persona, siempre que obramos bajo este patrón de conducta es que no conocemos ni valoramos y amamos la verdadera amistad.
 
La amistad verdadera forma parte de la magia de la vida, y como tal es libre, es perfecta, es auténtica, es incontrolable, es amor y respeto en acción expreso y manifiesto en una de sus infinitas formas y modos, y no se puede encuadrar dentro del marco de las conveniencias, intereses o cualquier otro de los muchas estrategias y defectos que nos caracterizan.
 
La amistad no brota allí donde nosotros queremos o nos interesa que brote, a veces se dice que debemos ser amigos de nuestro padres, hijos, hermanos, etc. pero por mas que lo intentemos, si no hay lo que debe de haber para que el milagro se produzca, la amistad no existe, puede existir una relación de calidad basada en el respeto y el cariño, haber un simulacro de amistad tratando y cuidando formas y apariencias, pero la auténtica amistad es bien diferente del resto de relaciones, y está muy por encima de cualquier propósito o conveniencia.
 
Los casos de auténtica amistad suelen ser escasos, pero aunque solo sea uno, constituye un alimento imprescindible para el Ser, el sentir y disfrutar de los efectos de una amistad es una experiencia única y de un valor ilimitado, el verdadero amigo es como una prolongación de sí mismo, viviendo en otra persona de forma diferente, sencilla y libre, sin que ninguna circunstancia, condición o distancia constituya obstáculo o perturbación alguna para el libre intercambio.
 
Una amistad solo puede nacer, crecer y mantenerse en confianza, cualquier nivel de desconfianza es incompatible y destierra cualquier nivel de amistad auténtica.
 
El miedo otro tanto de lo mismo, si tememos a una persona por el motivo que sea, no podremos ser amigos.
 
Si vemos que una persona intenta apoderarse de lo que es nuestro, o estafa a otras personas, tampoco podemos ser amigos porque no podemos confiar en ella.
 
En la próxima hablaremos de la amistad condicionada o desvirtuada, que es de lo que más abunda, y que es mas flexible y adaptable a nuestra condición.
Un saludo y hasta la próxima. (Continúa en la 2ª parte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario