Uno ya solo busca la calma,
ese rincón donde el alma se sienta en paz,
donde el corazón pueda latir sin prisas,
sin heridas abiertas ni recuerdos que duelan,
solo con la serenidad de saberse en su lugar.
Ya no hay espacio para lo que duele en vano,
para lo que pesa y roba sueños,
uno solo quiere estar rodeado de lo esencial:
de sonrisas sinceras, de manos que se extienden
sin pedir nada a cambio, de miradas que entienden.
Uno aprende a buscar la belleza en las cosas simples,
en un buen café que despierta los sentidos,
en un libro que te transporta a otros mundos,
en esas noches donde el cielo parece infinito
y las estrellas son testigos de los suspiros de paz.
Uno ya no quiere ganar cada batalla,
ni imponer sus verdades a los demás;
solo quiere que la vida sea un poco más ligera,
que cada paso se sienta más firme, más seguro,
y que los tropiezos sean solo parte del camino.
Ya no se trata de tener mucho, sino de tener bien,
de rodearse de aquellos que suman y no restan,
de esos amigos que saben cuando callar y cuando hablar,
de esa familia que, aunque lejana, siempre está,
y de ese amor que no asfixia, sino que libera.
Uno ya solo quiere que el pasado descanse,
que lo que fue, sea un recuerdo que no duela,
que aquellos que se han ido encuentren su camino,
y que el presente se llene de los que son necesarios,
los que, con su sola presencia, dan paz al alma.
Porque uno ya solo busca estar bien,
sin exigencias ni afanes desbordados,
con la libertad de quedarse solo o acompañado,
con la certeza de que el verdadero hogar
no siempre es un lugar, sino un estado del ser.
Quiero un futuro que me sorprenda,
que traiga regalos sencillos,
que me enseñe a ver la vida con ojos nuevos,
que me abrace en esos días donde el sol no aparece,
y me susurre que todo tiene su tiempo y su razón.
Uno ya no pide mucho, solo estar en paz,
en ese rincón íntimo donde habitan los sueños,
donde el amor no aprieta ni duele,
donde se lucha por lo que importa
y se aprende a soltar lo que ya no sirve.
Porque uno, al final de cuentas, solo quiere eso:
estar bien, tranquilo, en lo propio,
cuidando el corazón, los sueños y las pequeñas alegrías,
y vivir con la certeza de que, aun con tropiezos,
este viaje llamado vida es, en su esencia,
todo lo que uno siempre ha buscado.Ese es mi camino,,,,,,,,,
( Reflexion para uno mismo cuando realmente esta en PAZ )
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