viernes, 8 de noviembre de 2024

SOBRE EL PLACER Y EL DOLOR 2ª Parte (Por Jose Miranda)

 

Viene de la 1ª parte.    En nuestras naturalezas física, psíquica y anímica, existen billones de centinelas a los que llamamos Células y algunos otros nombres, vigilando de continuo para que el conjunto funcione correctamente y podamos seguir conectados a la vida, en cuanto detectan algo incompatible, con posibilidades de perjudicar o dañar, o un daño ya producido, se conectan a una red que le llamamos sistema nervioso y envían la información al ordenador central (el cerebro) en el cerebro se procesa la información, y el resultado del análisis pasa al sistema sensorial en forma de molestias, angustias o dolor de variada intensidad según el caso y la gravedad del mismo, y a partir de ahí, la persona ya tiene conocimiento de que existe un mal o daño, el lugar aproximado de ubicación. y el proceder mas adecuado, y si no lo sabe, para eso están los doctores y especialistas.
 
Este breve análisis nos ayuda a reconocer una vez mas, lo maravilloso é importante que puede resultar ser el dolor y el amplio repertorio de molestias, como procedimientos y medios de información, medios de presión, (porque como duele y molesta, obliga a atender el daño con prioridad), medio de vigilancia en periodos de rehabilitación, (porque cuando un miembro aún no está rehabilitado y se sobrecarga, el dolor avisa de que tengamos cuidado), etc.
 
Después de comprender y reconocer todas estas maravillas relacionadas con el dolor, yo creo que tenemos razones más que suficientes para saludarlo con agradecimiento, amor y cariño, y darle un abrazo cada vez que nos visite.
 
Tanto el Amor como el cariño, contienen la energía con mas poder benefactor y restaurador que existe, y por su acción balsámica, neutraliza en parte los efectos del dolor, convirtiéndolo en un mensajero totalmente compatible con la felicidad, el dolor comprendido y aceptado como un medio de bien a favor de la humanidad y resto de La Creación, no es incompatible con los estados armónicos y de felicidad, en cualquiera de sus niveles.
 
Un porcentaje muy elevado del dolor que padecemos las personas, es debido a nuestro actuar bajo la influencia del error, la ignorancia, los vicios, costumbres insanas, etc.
 
Antes de saber una cosa, somos ignorantes de la misma, a consecuencia de esa ignorancia, actuamos en error, el resultado de actuar en error, produce variadas formas e intensidades de mal, en forma de desarmonias, desequilibrios, desajustes, perturbaciones, daños etc., y las consecuencias de tales realidades se traducen en molestias, dolor y posibles sufrimientos, etc., y esta claro que este tipo de vivencias nos lo hacen pasar muy mal, y en el intento de escapar de sus garras, nos esforzamos y terminamos averiguando las causas que nos arrastran a esos estados, y cuando conocemos las causas, aplicamos el remedio y tomamos buena nota de cómo hemos de actuar en lo sucesivo para que no se repita la misma situación. 
 
Este proceder significa, que en algo hemos dejado de ser ignorantes, y a partir de ahora, ni el dolor ni otras molestias nos visitará por ese motivo, pero las formas, posibilidades y aspectos del saber, son ilimitados, y aunque es cierto que en base a lo aprendido y superado, no padeceremos mas dolor ni sufrimientos, si es cierto que nos visitará de nuevo, en base a lo que seguimos ignorando, causa y origen de nuevas actuaciones bajo la influencia del error, y de esta forma y proceder, en la medida que vamos aprendiendo, vamos dejando atrás la ignorancia con todo lo que acarrea, y nos adentramos en los senderos que conducen a mundos de sabiduría y progreso, donde se respira el aroma del paraíso en ausencia del dolor y el sufrir.
 
Vamos a tratar a continuación el dolor afectivo, como consecuencia de nuestra falta de progreso espiritual y que da lugar a nuestra falta de principios morales y éticos, ignorancia, lo aprendido de forma incorrecta o inadecuada, nuestros vicios y malas costumbres, etc.
 
Vamos ha hablar un poquito de los vicios, pues aunque todos poseemos alguno, y hemos hablado y oído hablar acerca de los mismos, muchos de nosotros no estamos al corriente de lo amplio que es el repertorio, y de las causas y efectos que sobre nosotros y nuestra vida tienen.
 
La palabra vicio tiene como un doble sentido, se puede emplear cuando se exceden los límites de lo correcto, tanto en cantidad como en frecuencia, o cuando se adquiere una dependencia de practicar o consumir algo innecesario que no aporta beneficios, y contribuye al deterioro de nuestra salud, economía, relaciones y desenvolvimiento en muchas de las facetas y actividades que forman parte de nuestra vida.
 
Yo puedo hablar de este tema con conocimiento de causa, porque he practicado un buen número de los llamados sociales o populares, como el alcohol, el tabaco, el comer en exceso de lo que me gustaba y en defecto de lo que no, y en mi actuar diario, muchos excesos y abusos en algunos de los sentidos, y defecto en otros, y como consecuencia no podía existir equilibrio ni buen funcionar.
 Continúa en la 3ª parte. Saludos.

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