domingo, 10 de noviembre de 2024

SOBRE EL PLACER Y EL DOLOR 4ª Parte (Por José Miranda)

Viene de la 3ª parte.       Hola gente, hoy vamos a hablar del placer, que en sí, es el extremo opuesto al dolor, con lo cual, el placer y el dolor son los dos extremos de la misma cosa, y en muchos casos el uno conduce al otro.

 
Los placeres los hay naturales, como medios reguladores que la propia naturaleza nos otorga para compensar sentimientos y vivencias de saturación, cansancio, agobio, dolor y sufrimientos, producidos por los niveles de dificultad  de las circunstancias que nos presentan como situaciones pendientes de resolver, o las evaluaciones o exámenes que nos toca en las lecciones del diario, y que hemos de resolver de la forma mas favorable.
 
Y antinaturales, creados a partir de excesos, ingenios y prácticas inventadas por la persona inmadura e ignorante, que cree tener el poder de separar lo placentero de todas las cosas, y quedárselo para su disfrute personal, y lo que no es placentero dejarlo por ahí por si alguien lo quiere, y si no, para la basura.
 
Aún no hemos aprendido que la mayor parte de todas las cosas, forman un conjunto, o un lote indivisible, y esto quiere decir que si te interesa una parte del mismo, tienes que adquirirlo completo, voy a reforzar esta teoría con algún ejemplo.
 
Si yo me compro un vehículo, he de aceptar sus ventajas y sus inconvenientes, podré disfrutar para mis traslados y paseos, pero he de pagar un precio para obtenerlo, su seguro, combustible y estar pendiente de atender sus mantenimientos.
 
Si tengo un amigo, disfrutaré de su amistad y apoyo, pero también yo he de estar para él, en lo bueno y en lo no tan bueno, si solo me interesa para lo que a mi me convenga, romperé el conjunto de cosas que engloba una amistad, y lo perderé como amigo.
 
En casi todo en la vida, hay algo favorable y desfavorable, lo favorable se disfruta y lo desfavorable se resuelve o soluciona, y la cosa queda compensada y en equilibrio, si separamos lo favorable y lo disfrutamos, y del resto no queremos saber nada, habremos contraído una deuda con la propia naturaleza al haber dividido o fragmentado lo que no era divisible, y antes o después  se nos pasará la factura, cuyo pago puede llevar asociado algún tipo de dolor o sufrimiento.
 
La persona a la que sólo le interesa el placer, camina en dirección directa hacia el dolor, porque va separando lo uno de lo otro, y dejando muchas cosas pendientes de resolver y solucionar, y son deudas a su nombre que van aumentando de volumen con el paso del tiempo, y acompañan a la persona en todo momento en forma de lastre o una pesada carga, esta realidad suele ser ignorada por la persona, se siente mal e insatisfecha y lo intentará arreglar con medicamentos o nuevas dosis de placer, que a su vez se adentrará un poquito mas en los mundos de dolor porque va aumentando la deuda.
 
También es conveniente prestar atención a los defectos psíquicos y del carácter, pues algunos de ellos tienen efectos muy negativos y perniciosos, y son causa y origen de desarmonías, desavenencias, malquerencias y deterioro y extinción, de las relaciones familiares y amistosas.
 
Las envidias, rencores, amor propio, complejos, competencias personales, etc., están muy generalizados en esta nuestra sociedad, y gozan de popularidad y se fomentan en algunos programas televisivos, y son causa de muchos padecimientos en variadas formas, entre ellas el dolor.
 
Cuando comemos, disfrutamos del placer que nos proporciona el sabor de las comidas, pero si solo comemos de los alimentos que nos gustan y nos proporcionan placer, algunas o muchas partes de nuestro cuerpo, no recibirá el alimento necesario, y dejará de funcionar correctamente, enfermará, y si no rectificamos la propia naturaleza intentará obligarnos a base de molestias y dolor, y para equilibrar y hacer que la enfermedad desaparezca, tendremos que comer de aquello que no nos gusta en mayor cantidad, hasta restablecer el equilibrio, ¡conclusión!, si comemos en base al placer, desembocaremos en el mar del dolor, si comemos en base a proveer a nuestro cuerpo de sus necesidades, disfrutaremos cuando toque, y nos fastidiaremos cuando toque igualmente, pero nuestro cuerpo nos lo compensará en vigor, salud y bienestar, y el dolor por ese motivo, no nos podrá visitar.  Continúa en la 5ª parte  saludos.

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