domingo, 10 de noviembre de 2024

UN CUENTO PARA EL ALMA limpia cada día tu auto.

 Cierto fin de semana unos amigos limpiaban cada uno su automóvil.
Orgullosos de lo bien que habían quedado decidieron salir a pasear.
Sin embargo, al pasar los días uno de ellos notó que al contrario
del auto de su amigo, el auto suyo poco a poco iba ensuciándose. Y
que cada vez le daban menos ganas de volverlo a limpiar. Preguntó a su amigo el motivo por el cual su auto no se ensuciaba.

A lo cual su amigo respondión: "¡Oh no!, claro que se ensucia. Lo
que pasa es que todos los días lo limpio".
En muchas ocasiones nos "arreglamos con Dios" y nos sentimos bien, al grado de ir a la calle y ver la vida de forma diferente. Sin
embargo, al correr los días y encontrarnos con los problemas diarios y nuestros propios errores, nos vamos "ensuciando" y poco a poco nos alejamos de Dios, y nos dan pocas ganas de "limpiar" nuestra vida pues decimos "Se volverá a ensuciar".
Pero lo importante no es solamente ponernos en paz con Dios un solo día, sino cada noche, cada mañana y en todo momento. De esta forma nuestra alma estará "al día" no acumularemos penas, dolores, angustias y errores en nuestra vida.
Hoy tienes la oportunidad de limpiar tu vida delante de tu Creador,
y cada noche o cuando lo necesites, debe hablar con Él y dejarlo que te limpie cada día. Pues cada mañana tiene sus propios desafíos, alegrías y dificultades.
No dejes que el polvo se acumule en tu vida… mantén limpia tu alma cada día. Y eso no significa que no se vaya a ensuciar… la
diferencia está en que la limpies ¡cada día!.  (Por La Magia y el Amor De Los Angeles)

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