Viene
de la 1ª parte. Y entonces lo que tenemos que hacer es
embellecernos a nosotros mismos internamente, tenemos que encontrar la
fuente de la felicidad y satisfacción dentro de nosotros mismos en vez
de afuera. Y cuando pueden hacer crecer este sentido de belleza, la
satisfacción sucede, paz dentro de ustedes y comienzan a encontrar que
se liberan de esta dependencia de las cosas externas.
Si
uno se siente bien con uno mismo, aún es triste cuando alguien fallece,
o cuando alguien pierde su trabajo, pero no es tan malo como solía ser
porque uno tiene algo más en la vida, algo que es aún más precioso que
estas cosas externas: la fama, la culpa, el alago, etc.
Así
que es el sendero de “embellecer la mente”, hacer la mente más
luminosa, tener una fuente interna de felicidad. Esta es la manera,
gradualmente, de nivel a nivel, en que podemos superar estos apegos
externos.
Una
manera de ver este sendero es considerarlo como una escalera de apegos,
que a medida que uno va subiendo esta escalera, uno va sustituyendo un
mejor apego por un mal apego. Gradualmente uno se puede alejar del
sufrimiento que esos apegos hacen surgir. Y la manera en que esto
funciona es como cuando uno comienza por primera vez a estar interesado
en la vida espiritual. Cuando uno empieza a sentirse más espiritual,
significa que se va alejando cada vez más del mundo material y mundano, y
esto es un apego bueno. Aún van a haber apegos en el mundo material,
pero cada vez son menores, a medida en que vaya subiendo esta escalera.
Cuando
uno comienza a practicar la vida espiritual, uno comienza a practicar
la moralidad, amabilidad, bondad, valores, etc, y cuando hace esto, está
aferrándose a un escalón más alto a esa escala de apegos.
A
medida que vamos haciendo esto, hay beneficios con la práctica. Uno
encuentra un sentimiento de felicidad, de alegría, por la práctica de la
amabilidad y de los 5 preceptos. Y cuando uno observa que incrementa la
felicidad y alegría, no tiende a aferrarse tanto a la propia identidad,
como “persona espiritual” o “budista”, porque uno se mueve hacia la
mente, uno se siente bien acerca de uno, que la vida vale la pena, uno
siente “me va bien en la vida”. Y lentamente uno cambia la visión de uno
mismo, con una visión más sana, un entendimiento más sano.
En
el próximo escalón, uno no se aferra más tanto a la identidad de una
persona espiritual, y todavía menos con la identidad de una persona
material.
Luego,
el próximo escalón en la escalera espiritual es la práctica de la
meditación. Uno comienza a hacer amor bondadoso, compasión, tener un
sentimiento de paz en el mundo. Inicialmente uno tiene que aferrarse a
la práctica de la meditación, no siempre es fácil, todos sabemos lo
difícil que puede ser mantener la práctica de la meditación, entonces
decidan: “Voy a hacer todos los días 10 minutos de práctica de
meditación”.
Nos aferramos a eso porque lo decidimos, tomamos la determinación de hacerlo.
A
medida que uno comienza la práctica de la meditación, encontramos que
gradualmente, con el paso del tiempo, la mente se vuelve más pura, uno
tiene menos enojo, menos problemas con la gente, menos deseos fuertes en
la vida, la mente se vuelve más clara, más hermosa, uno tiene un
sentimiento de alegría y felicidad a medida que hace esta práctica.
No
te preocupa tanto lo que los demás piensan de ti, lo que el otro piense
no interesa, porque tienes un sentido de independencia.
Y
cuando la meditación despega, cuando encuentras que tu mente es linda y
pura, y tienes un sentimiento de desear el bien a la gente, luego uno
puede comenzar a soltar el aferramiento a la moralidad, a ser amable.
¿Por qué? Porque cuando un sentimiento de compasión surge desde dentro
de ti, no tienes que forzar la amabilidad. Uno ya no tiene que aferrarse
a los 5 preceptos porque éstos se vuelven una extensión natural de una
mente pura, hermosa. Entonces otra vez podemos ver como nos soltamos
para aferrarnos a algo superior.
Una
cosa interesante que va sucediendo a medida que uno va subiendo esta
escalera es que el apego que uno tiene a estos escalones superiores es
mucho menos que los apegos que solíamos tener en los escalones
inferiores.
Uno se vuelve menos vulnerable como persona a las subidas y bajadas de la vida.
Cuando
uno puede superar el apego totalmente, es el momento cuando uno tiene
una profunda realización, un profundo entendimiento acerca de la
vacuidad del ego.
Es
solamente comprendiendo y viendo que en realidad esto sólo es una
ilusión, solamente entonces podemos superar los apegos totalmente. Y
este es el próximo escalón después de la meditación.
No
es una cosa fácil liberarse de los apegos, es una cosa muy profunda,
algo que uno tiene que practicar por un largo período de tiempo.
Por
esto, el pensar: "No debo apegarme", esta es una mala manera de ver las
cosas, no nos beneficia. Es bueno saber que el apego lleva al
sufrimiento, porque sabiendo esto, te da la motivación de practicar para
liberarte de estas cosas.
Debemos pensar: “¿Puedo usar estos apegos de una manera sabia?”
El
apego es un Sendero en el que uno se permite apegarse a aquellas cosas
que realmente son importantes en la vida. Apéguense a aquellas cosas que
traen progreso espiritual en vez de apegarse a aquellas cosas que hacen
surgir el sufrimiento.
Siempre
va a haber un aspecto de sufrimiento con el apego, así que asegúrense
de apegarse a aquellas cosas que nos llevan lejos del sufrimiento, en
vez de generar más sufrimiento para el futuro.
Ajahn Brahmali
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