jueves, 15 de junio de 2023

SOBRE CUESTIONES AFECTIVAS (Por José Miranda)

 

 Hola gente, hay un tema que me resulta muy interesante, creo haberlo tratado en algunas ocasiones, pero dada su importancia nunca esta demás aportar algo nuevo, se trata de la admiración, afecto, cariño y algún ingrediente mas, necesario para poder hacer ese sabroso y nutritivo guiso al que llamamos felicidad.

 Al igual que nuestro cuerpo necesita su alimento para conservarse en salud, nuestra alma y alguna cosilla más, necesita del afecto, cariño, y si puede ser algo de amor, si no recibe su ración diaria, le falta algo, se siente una sed que no se apaga bebiendo agua ni ningún otro líquido, y para recibir nuestra ración diaria de estos ingredientes, no vale ir al mercado y decir: “véndeme dos kilos de cariño y medio de amor del bueno”.

Pues parece ser que las cosas del querer y el amar no funcionan así, incluso ni en la propia familia, yo he conocido a padres y hermanos que de cariño, nada de nada, mas bien lo contrario, y es porque el cariño y sus allegados no es una mercancía cualquiera, o una planta que nace y crece en el sitio y lugar que álguien determina.
 
El afecto, cariño, amor y otras energías similares, durante la etapa infantil y parte de la niñez, nuestros padres y allegados nos lo ofrecen a diario sin tener que hacer méritos para ello, nos corresponde por ley, pero después en la medida que avanzamos en edad y madurez es algo que nos lo tenemos que "currar", pasa a ser la consecuencia de nuestro actuar, dependiendo de cómo tratemos a los demás, así nos tratarán a nosotros, incluidos los familiares y allegados.

No existe la obligación de querer, eso sería absurdo e improcedente, porque el cariño es libre y no admite mandatos ni condiciones impuestas por nada ni nadie, él nace y crece como consecuencia de una relación de efectos amables y beneficiosos, sin que medien intereses de otra índole, o almenos es lo que yo pienso. 
 
De todas formas el cariño que menos valoramos, el más importante y el que nunca nos debe de faltar es el nuestro propio,en verdad es el único que nos sacia y alimente de verdad, pero si los demás tambien nos quieren mejor que mejor.
 
Resulta que en la educación recibida, y en lo observado en el entorno, en muchos de los casos nos han dicho que querese a sí mismo es algo egoísta, y que el amor que cuenta es el que se recibe desde el exterior, pero yo no estoy para nada de acuerdo, y pienso además que si yo no me quiero tendré serias dificultades para poder querer a los demás, todo debe de empezar en mi y a partir de mi, y solo puedo ofrecer de lo que tengo, y si tengo cariño o amor para ofrecer sería incomprensible y hasta imposible que yo estubiese sediento del mismo, porque yo soy la fuente de donde amana y también soy el primer beneficiado.
 
Creo que lo que ocurre puede ser que preferimos o creemos necesitar que aquella o aquellas personas nos quieran y nos lo demuestren a nuestra menera, pero eso es un disparate porque nadie está obligado a querer o amar a otro algien, y esto es una gran realidad que muchas personas no comprendemos o no nos interesa comprender.
 
Yo en tiempos lejanos apenas me quería, valoraba cualquier cosa externa mas que a mi mismo, pero gracias a lo aprendido y superado mis valoraciones han cambiado y ahora me siento muy bien casi en todos los frentes de la vida, os invito a reflexionar sobre estos conceptos, vale la pena.  Un saludo.

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