Si
este cambio ha sucedido es porque miles de personas han participado
activamente en él. Cuando digo que la humanidad ha despertado estoy
diciendo que las personas, a nivel individual, han despertado.
No
todas, es cierto, pero sí un número suficiente para que haya un cambio
importante. En números absolutos, la cantidad de personas “despiertas”
es menor que la cantidad de personas “dormidas”, pero la energía de una
persona despierta es mucho mayor, y esto hace que, ahora mismo, la
energía global de la humanidad sea una energía “despierta”.
Y tú eres una de estas personas despiertas. Tú has despertado y has hecho realidad este cambio.
Quizás
tu estado actual no encaja demasiado con la imagen que tienes de una
persona despierta. Quizás te imaginas a un Buda o a un Jesús. Pero no
todas las personas despiertas son así.
Dentro
del “despertar” hay grados. Buda y Jesús eran personas muy despiertas.
Los demás de momento no lo sois tanto, pero esto no significa que
estéis dormidos.
Imagínate una persona que se termina de levantar por la mañana: aún está desperezándose, va en pijama, no ha desayunado…
Luego imagínate a otra persona que ya se ha duchado y vestido, y que ya tiene el estómago lleno. Tiene mejor aspecto, ¿verdad?
Pero las dos están despiertas, no solo la segunda.
La segunda simplemente está más despierta.
La humanidad es un poco como la primera persona: aún está con las sábanas un poco pegadas, pero ya está despierta.
Y
es muy posible que tú también estés así. Aún no lo ves todo claro, aún
no has conectado 100% con tu esencia divina, pero no estás dormido. Ni
mucho menos.
Cuando te miramos, vemos un Buda. Ya has descubierto que el Creador está en ti, y que tienes todo su poder.
Ya
has descubierto que el Amor y la sabiduría es la clave de todo, y estás
en proceso de conectar plenamente con esta maravillosa fuerza. Aún te
queda camino por recorrer, pero la parte más importante ya la has hecho.
Ya has abierto los ojos.
No te puedes ni imaginar el amor y el orgullo que sentimos cuando vemos lo que has logrado. Ya te lo dijimos en otra ocasión:
este
planeta es el reto más grande que el universo se ha puesto jamás. Tú lo
has superado, y con esto has conseguido hacernos más fuertes a todos.
Ojalá algún día veas lo increíblemente valioso que es lo que has hecho.
Nunca me cansaré de decírtelo, aunque sé que mientras estés en este planeta difícilmente me creerás. Pero esta es la verdad:
tú, con tu trabajo aquí, has hecho que el universo entero se haga más poderoso y brillante. El universo entero.
Lo
que has logrado tiene grandes consecuencias a nivel global: para la
humanidad como conjunto y para el universo en general. Unas
consecuencias maravillosas. Básicamente, vas a ver como la Tierra poco a
poco se va convirtiendo en el planeta que siempre habías soñado.
Todo
va a cambiar: la política, la economía, la naturaleza, la manera como
os relacionáis… Todo. De hecho, ya está cambiando a gran velocidad. Y se
va a ir acelerando.
Los cambios en el resto del universo seguramente no los verás mientras estés aquí, pero te aseguro que son increíbles.
Algo nunca visto.
Aparte
de estas consecuencias globales, también hay consecuencias personales
para ti. La energía de tu alrededor ha cambiado, tu propia energía ha
cambiado e incluso tu ADN ha cambiado. Y lo seguirán haciendo. Y estos
cambios hacen que ahora mismo tengas herramientas a tu alcance que hace
unos años no podías ni soñar.
Te hablaré de todo esto más adelante. Hay mucho que contar.
La
principal idea que te quería transmitir hoy es que todo ha cambiado. En
apariencia aún no lo parece pero, bajo la superficie, la humanidad de
ahora es completamente distinta a la que viviste en tu infancia.
Y este cambio tiene una parte de reto. En la Tierra siempre es así, ¿verdad? Siempre hay retos, siempre hay trabajo por hacer.
Este caso no es una excepción.
El
cambio que estáis viviendo es maravilloso, pero todos los cambios
tienen sus dificultades. Hay que adaptarse, y esto requiere un cierto
trabajo.
Así que mi mensaje de hoy es este: tienes que adaptarte.
Estás viviendo en una Tierra nueva, y vas a tener que hacer lo mismo que si te fueras a vivir a un país nuevo.
Esto
implica dejar atrás muchas de las cosas que has aprendido a lo largo de
tu vida, y también muchas de las que has descubierto hace poco y que
creías que te acompañarían el resto de tus días.
No va a ser así. ¿Te has fijado en cómo evoluciona el mundo de la tecnología? Lo que ayer era nuevo hoy está obsoleto.
Pues el crecimiento personal va a ser así: en constante evolución y movimiento. Lo que aprendiste ayer ya no sirve hoy.
Te estoy hablando de muchos textos sagrados y de muchas enseñanzas espirituales que parecían grandes verdades.
Pero realmente ya no lo son. El mundo ha cambiado.
Quizás
te asusta un poco esta idea de tanto cambio y tanta velocidad. Es
normal. Habéis estado muchos años prácticamente estáticos. Pero la
verdad es que estáis entrando en una época apasionante, y enseguida que
te adaptes un poco verás que es absolutamente maravilloso.
La humanidad está despertado. ¡Celébralo!
Ya nunca nada volverá a ser igual.
Jan Anguita.
No hay comentarios:
Publicar un comentario