No dejen nunca que sus malestares interiores se amplifiquen al punto de no poder remediarlos.
Tomemos
una imagen. Si de manera imprudente ustedes ponen sus pies en cemento
líquido y olvidan quitarlos porque piensan en otra cosa, el cemento se
endurecerá y se volverá incluso tan duro que se encontrarán atrapados:
será pues necesario ir a buscar herramientas para romper el cemento y es
posible que sean lastimados. Pues bien, de ese modo se presentan las
cosas en la vida interior. Si uno no logra corregir rápidamente ciertos
errores, ciertas deficiencias, después es demasiado tarde, la reparación
cuesta muy caro y puede producir otros estragos.
Omraam Mikhaël Aïvanhov
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