Hola gentes, voy a publicar de nuevo este escrito que confeccioné hace algún tiempo y que puede valer de ayuda a personas que tienen que hacer frente sobre lo que sentimos o consideramos como una pérdida, auque en realidad se trate de algo diferente como puede ser el libre y normal funcionamiento de los procesos de la Naturaleza o la propia vida, y algunas de las diferentes formas de hacer frente o reaccionar frente a las mismas.
Todos sin excepción nos hemos enfrentado a alguna real o supuesta pérdida significativa, y puede que dolorosa, y cada cual las afronta de diferente forma, y en estos casos es determinante el aceptar lo que sea porque ya se ha producido, y desde la aceptación, buena disposición y actitud, resolver de la mejor forma como si se tratara de cualquier otra circunstancia de las muchas que se nos presentan cada día, en estos casos es de gran ayuda el conocimiento y capacidades adquiridas, pues el mismo tipo de acontecer o supuesta pérdida puede hacer que la persona se derrumbe por efecto del dolor o angustia, o que la resuelva sin mayor problema, según el enfoque filosófico y afectivo hacia la misma, y la fortaleza interior.
A casi todas las personas, a lo largo de toda la etapa formativa nos han inculcado el concepto de propiedad y pertenencia de forma errónea en algunos de los sentidos, y en algunos casos totalmente improcedente, porque este concepto se extiende a personas, animales y otro tipo de cosas que no pertenecen ni deben pertenecer como propiedad de nadie, pero ya sea porque lo hemos aprendido de nuestros progenitores, antepasados o de el ambiente circundante, es una realidad el hecho que poseemos variados conceptos de propiedad, posesión, pertenencia, etc. que no se ajustan a una auténtica verdad, y cuando por motivos del curso natural y legal de la propia vida son retiradas de nuestro lado, nos invade el sentimiento de pérdida y nos amarga la existencia, y en muchos de los casos no existe tal pérdida, solo se trata del cumplimiento de un proceso de La Madre Naturaleza a favor del Bien Universal y para bien de todos y todo.
Casi todas las personas cuando nos referimos a nuestros allegados solemos decir: Mis padres, mis hermanos, mi esposa, mi marido, mi hijo, etc. y aunque algunos lo decimos a sabiendas de que no son nada nuestro, hay muchas otras personas que consideran que forman parte de sus propiedades, y es por eso que cuando a alguien le llega la hora de partir de este mundo, o que tienen que separarse de nuestro lado por cualquier motivo solemos decir !He perdido a mi padre! !He perdido a mi esposa! !Me han robado a mi hijo! a aquella amistad que tanto necesitaba, Etc.
Esto ocurre mayormente porque poseemos el concepto de que era algo nuestro para siempre, sería bien distinto si tuviésemos claro que nada es nuestro ni para siempre, todo tiene principio y fin, y sobre todo a lo que se refiere a las personas, nadie es de nadie, nadie nos pertenece, ni nadie tiene que permanecer a nuestro lado porque nosotros lo deseemos, lo necesitemos o nos convenga por los siglos de los siglos.
Todos somos compañeros del viaje de la vida, y caminamos juntos por trayectos o durante algún tiempo, la eternabilidad no existe en este mundo, porque todo es transitorio y esta sometido a un cambio constante hacia metas superiores y mas perfectas, y cuando se establece una relación de cualquier naturaleza, nadie nos garantiza que será para siempre, y en muchos de los casos somos nosotros los que por su inviabilidad ponemos fin a la misma. Continúo en la 2ª Parte, hasta entonces saludos.
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