Hola gente, voy a continuar exponiendo formas de actuar en los casos de fallecimiento de seres queridos, y como siempre os digo que solo se trata de mis ideas y lo que he aprendido al respecto, pero a mí me ha valido de mucho cuando me toco despedir a mis padres y me sigue valiendo porque aunque marcharon de este plano, a menudo siento que me visitan y sigue existiendo una comunicación fluida, armoniosa y en un clima familiar.
Nunca y en ningún caso le reprochemos nada, pues ellos nos dieron todo cuanto pudieron desde su nivel y posibilidades, muchos hijos reprochan a sus padres el que no les dieron esto o aquello, que no los educaron bien, y muchas otras cosas, yo en mi niñez y adolescencia les reproché algunas cosas, después comprendí que no me podían dar lo que no tenían, y que en vez de reproches tenía que agradecerles por todo lo que me dieron.
A los fallecidos no se les reprocha nada y siempre que nos dirijamos a ellos hemos de hacerlo con mucho respeto, delicadeza y cariño, porque como dije en la 1ª parte se les puede dañar con facilidad, aunque ya no estén aquí nos siguen sintiendo como familia, amigos o seres queridos y cuando reciben un cariño o palabras de aliento o agradecimiento se sienten reconfortados y felices.
Se aconseja el no estar recordándolos a cada momento, porque siempre que pensamos o los recordamos atraemos su atención y si ya se han integrado en sus nuevas labores u ocupaciones supone un obstáculo o entorpecimiento para que puedan realizar su labor.
La actividad forma parte de la vida en cualquiera de sus formas y modos, y en todo sitio y lugar, pienso que esa idea de que después de la muerte ya no hay nada más que hacer es mentira, se sigue aprendiendo y realizando en formatos diferentes sea cual sea el lugar o condición en la que nos encontremos, los programas de aprendizaje y capacitación no se terminan nunca, todo sitio, lugar o condición ofrece escenarios diferentes con posibilidades de aprender o superar algo en concreto.
Según la instrucción recibida en colegios y entornos familiar y social cuesta mucho creer todo lo que estoy exponiendo, pero yo es así como lo veo, pienso y siento, y me gusta compartirlo por si a alguien le pudiese interesar.
Otra costumbre inadecuada y muy extendida en la sociedad es la de visitar la tumba para ponerle flores, y hablarle a los difuntos, en verdad se cree que están allí junto al que fue su cuerpo.
Esta práctica es perjudicial para alma del fallecido, porque cuando pensamos en él y le hablamos le obligamos a acudir junto a nosotros y siente los efectos de su cuerpo en proceso de descomposición porque aún mantiene su vibración y ese alma puede sentirse mal.
Y para terminar y lo más importante es desechar la idea inculcada y mal aprendida de que con la muerte terminó todo, la muerte significa un cambio de condición, situación y lugar, y un nuevo principio para seguir caminando y seguir recibiendo instrucción y capacitandonos en la “ciencia” de la Vida, nunca es un adiós, es un hasta luego.
Pensamos que esta vida lo es todo, pero cuando después de morir lleguemos junto a nuestra “familia espiritual” comprenderemos la realidad y el motivo de esta y otras vidas terrestres y también en otros planetas o mundos.
Y hasta aquí llegó aunque quedan muchas cosas por decir, un saludo y hasta siempre.
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