Creer en “almas gemelas” tiene una parte negativa. Incluso, tóxica. Y es importante tenerla presente. ¿Cuál es? Obsesionarse con ello; “almagemelizar” a cada persona con la que resuenes. Está muy bien hablar de estos temas, considerar que somos almas que se reencuentran, tener una perspectiva espiritual de las relaciones… Pero muchas personas pierden la cabeza con esta idea y terminan condicionando en exceso cada uno de sus vínculos.
¿Cómo lo hacen? Idealizando al otro y proyectando sobre él sus heridas de la infancia. Colocándole la etiqueta de “alma gemela” y obsesionándose con lo que creen que debería ocurrir entre ambos. Son personas que viven en el control y que necesitan un amor “perfecto”, ideal, sublime, que venga a compensar las carencias emocionales de sus primeros años. Por tanto, la idea de las almas gemelas es su gran recurso para proyectar una pareja “modelo”, casi irreal, de “otro plano”… ¿Te suena todo esto?
Como te digo, para mí es obvio que se producen reencuentros entre almas. No lo voy a negar. Pero si no tomas tierra y te quedas en la mera idealización de las relaciones (consecuencia de tu falta de amor en la infancia), te pasarás la vida proyectando al “alma gemela definitiva” en cada persona con la que te encuentres. En este caso, la lección siempre será la misma: aprender a amarte y a amar de forma equilibrada; aprender que las personas no te pertenecen y son libres de amarte o no amarte; aprender que tu mundo emocional no puede depender de una sola persona… En definitiva: despertar de tu sueño de desamor y comprender que nadie podrá llenar por completo tu vacío interior. Esa es tu labor y esa será la base que te permita vincularte con un mayor equilibrio y madurez con las almas que están por aparecer en tu vida.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
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