Las Relaciones Íntimas y las Larvas Energéticas: La Educación Oculta que Nunca Recibiste
Querida alma buscadora,
Desde tiempos ancestrales, los sabios de las escuelas de misterios, los chamanes de la selva y los magos iniciados del arte sagrado sabían una verdad que la educación moderna, académica y sistematizada, ha ignorado deliberadamente:
el cuerpo humano no solo es carne y sangre, es un templo vivo de energía, memoria y vibración sutil.
Y dentro de este templo, el acto sexual —o lo que hoy llamamos "relación íntima"— no es un simple encuentro carnal, sino una transferencia de almas, energías, karmas, códigos y entidades.
Sí, lo que no te dicen en la escuela, ni tus padres, ni la televisión, es que cada vez que te unes con alguien en cuerpo, también te unes en espíritu, en sombra y en carga psíquica.
¿Qué son las larvas energéticas?
Son parásitos astrales, formas de pensamiento cristalizadas, entidades semi-conscientes que nacen de la culpa, la represión, el trauma, la lujuria descontrolada y el deseo vacío.
Cuando dos personas tienen relaciones sin amor, sin conciencia, sin purificación, estas larvas se adhieren como manchas etéricas al aura, especialmente en los chakras sexuales (Svadhisthana) y raíz (Muladhara).
No son visibles con los ojos físicos, pero su influencia es clara:
- Sensación de vacío después del sexo.
- Dolor en el bajo vientre o la zona lumbar.
- Pensamientos obsesivos hacia la pareja sexual.
- Cambios bruscos de humor, tristeza sin razón.
- Falta de enfoque, confusión, pérdida de energía creativa.
- Sensación de que “alguien más” está ocupando tu campo energético.
Estas larvas no solo se adhieren, se reproducen y se alimentan del intercambio emocional mal dirigido.
Y si la pareja sexual tiene vínculos con otras personas (lo que hoy llaman “sexo libre”), las larvas viajan. Sí, heredas las cargas energéticas de los anteriores vínculos.
La magia del sexo consciente y la sacralización del cuerpo
Cuando se practica el sexo desde un estado sagrado —con presencia, devoción, intención y respeto mutuo—, entonces el mismo acto se transforma en un ritual tántrico.
El coito se convierte en una comunión de almas, en un acto alquímico donde la energía kundalini asciende, se transmuta, y da a luz no solo a vida biológica, sino a vida espiritual.
Pero esto no es posible cuando uno está cargado de larvas, de recuerdos sexuales no sanados, de traumas o de parejas anteriores que aún viven dentro de uno como memorias vibracionales.
¿Qué hacer?
1. Purificación sexual: baños rituales, limpias con plantas como ruda, romero, albahaca, o tabaco.
2. Corte de lazos etéricos: visualización con fuego, espada de luz, o conjuros ancestrales.
3. Cierre de portales sexuales: con decretos sagrados y velaciones especiales.
4. Ayuno y silencio: para vaciar el cuerpo y el alma, permitiendo que la energía se reintegre.
5. Invocación de la Divina Presencia: para que el cuerpo se vuelva altar, y el alma templo.
La sexualidad es sagrada.
Y así como un cuchillo puede sanar o herir, el sexo puede ser una vía hacia el cielo o un portal hacia el abismo.
No temas tu energía sexual.
Teme no conocerla.
Fraternalmente,
Frater Abrakadab
Escuela de Misterios de MAAT
“Todo contacto deja huella. Toda unión deja código.”
Luz y Vida ∴
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