"El truco sucio del manipulador: culparte por lo que él mismo provocó"
Te hace sentir que la deuda de su maltrato la tienes que pagar tú con tu paz, tu amor propio y tu silencio. Y lo peor es que lo logra porque juega con tus emociones, con tu nobleza y con ese miedo que todas hemos tenido alguna vez: perder a alguien que, en el fondo, ya nos perdió hace rato.
El manipulador no quiere una pareja, quiere una víctima. No quiere diálogo, quiere control. No quiere amor, quiere obediencia disfrazada de cariño.
Y aquí está lo que nadie te dice: el día que dejes de culparte por lo que él provocó, se le acabará el juego. Porque un manipulador solo funciona mientras tú aceptes cargar con culpas que no son tuyas.
---mendoza male
No hay comentarios:
Publicar un comentario