martes, 30 de septiembre de 2025

SOBRE FESTEJOS (Por Consejos de Don Mateo)

 

El hombre que no festeja su cumpleaños no es un amargado ni un desinteresado en la vida… es simplemente un hombre que aprendió a ver las cosas de otro modo.
Ya no espera regalos envueltos en papel brillante ni sorpresas que duren apenas unas horas. La vida lo hizo práctico: entendió que lo verdaderamente valioso no cabe en una caja ni se sopla con velitas.
Ese hombre sabe que el verdadero festejo es abrir los ojos cada mañana, tener la salud suficiente para seguir chambeando y llegar a casa con pan en la mesa. Descubrió que no necesita globos ni aplausos, porque lo que lo sostiene es mirar a los suyos tranquilos, con comida caliente servida y un techo que no se negocia.
No hacer fiesta no significa tristeza, significa madurez. Porque a veces, la celebración más grande es sobrevivir otro año, seguir de pie, y llevar en silencio la satisfacción de que, aunque sin música ni pastel, la vida sigue valiendo.
Y eso —créeme— dice más que cualquier festejo ruidoso.

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