Tú eres un vaso lleno, no vacío. Pero te enseñaron que tu vaso estaba vacío y que otra persona tendría que llenarlo. Este “chip” te hace dependiente, inmaduro, apegado, temeroso, posesivo, melancólico y demandante. No te sientes pleno. Y como no te sientes pleno, necesitas a alguien que te llene constantemente. Ese alguien que te llene se convertirá en tu salvación. Y cuando tengas el menor atisbo de que dicha persona no puede (o no quiere) salvarte, la harás culpable de esa no-salvación. Y así una y otra vez. Una relación tras otra (no necesariamente de pareja). Confundiendo amor y amistad con ser “llenado”, “amamantado”, “nutrido”… Ese estado, a nivel emocional, no se diferencia mucho del de un bebé recién nacido (aunque ahora tengas cuerpo de adulto).
La clave es que reconozcas ese vacío, y que te des cuenta de que realmente no estás vacío. “Alguien” te convenció de que estabas vacío. De que “necesitabas”. De que “felicidad” es lo que recibas de otra persona… Has de detener ese círculo vicioso. No tienes “mala suerte” en las relaciones. Todas las personas no son “malvadas” y carentes de sentimientos. Lo que ocurre es que estás programado desde la carencia, desde el vacío emocional, desde la ausencia de amor propio. No aprendiste a nutrirte, a amarte, a sentirte bien contigo mismo. Y eso es lo que proyectas siempre fuera: escasez, desamor, necesidad… Eres como esa pequeña cría de pollito que llega a los demás con el pico abierto y el buche vacío. Dame, dame, dame…
No. Tú no eres ese pollito. Ni ese bebé recién nacido. Ni un vaso vacío… Tú eres un SER COMPLETO. Un ser capaz de nutrirse y amarse a sí mismo. Un ser independiente. No me refiero a que no necesites relacionarte, pues todos necesitamos el calor humano. Me refiero a que tu estado emocional, tu autoestima y tu sensación de plenitud no pueden depender única y exclusivamente de los demás. A que nadie tiene la obligación de “salvarte” o hacerte “feliz”. Tu estado emocional es responsabilidad tuya. Y es lo que no te enseñaron. Lo que debes aprender cuanto antes para que dejes de interpretar el papel del pollito solitario, desnutrido y dependiente que en realidad NO ERES.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario