En la eterna espera de reencontrarte conmigo, dramatizas tu vida y pierdes contacto contigo. En la idealización de mi ser y de mi esencia, dejas de amar al resto de las personas y pierdes de vista que también forman parte de ti. No me digas que me amas y que me anhelas. Mira dentro de ti y observa si te amas realmente y si amas a los demás.
Tu corazón permanece cerrado. Si solo se abre cuando piensas en mí, es que tu amor no es lo suficientemente amplio, lo suficientemente maduro, lo suficientemente sólido. No esperes a que yo aparezca para amar de verdad. Trasciende tu egoísmo humano y el anhelo de “amor” de tu niño abandonado. No te reencuentras conmigo porque no te reencuentras contigo ni con la humanidad. Cuando ames (y te ames) de verdad, dejarás de necesitarme, porque empezarás a llenarte del amor que crees que solo yo puedo darte.
¿De veras piensas que solo yo puedo amarte? Eso es lo que te seguirá alejando del Amor. Si no eres capaz de verme en la brizna de hierba, en el bebé que sonríe, en el perro que danza e incluso en aquel que te traicionó, seguirás en desamor. En incomprensión. En juicio. En espera… ¿Aún no ves que todo forma parte de ti? No “aparezco” porque no perdonas. No me ves porque aún no te conoces. Miras afuera. Y esperas, esperas, esperas… Con una triste lágrima en los ojos. Sin darte cuenta de que siempre estoy contigo. De que el Universo late en ti. De que el mundo es un reflejo de tu ser interno… ¿Te abrirás al fin a amar de verdad o seguirás creyendo que el Amor de tu vida depende de mí? TE AMO.
Javier López Alhambra
Almas Estelares - Javi López
No hay comentarios:
Publicar un comentario