Analizando
todo lo que ha pasado en mi vida me he dado cuenta que para todo ello
hay una sola clave, esa clave aunque la tenía al frente de mis ojos por
mi ignorancia, arrogancia juvenil quizás, por mi orgullo o simplemente
por no querer ver más allá de mis propias fronteras no lo había podido
realizar, Simplemente la clave para el cambio era ´´CAMBIAR YO Y TODO
CAMBIARÍA´´.
Me
di cuenta que todo empieza y termina por mi. Y cuando digo TODO es
TODO. El mundo entero tal y como lo concebimos, sólo existe en nuestra
cabeza. Depende de nuestra forma de verlo, de nuestros paradigmas.
Me
di cuenta que si tenía este concepto claro, entonces no tendríamos ¿por
qué pasar nuestra vida pretendiendo cambiar el mundo en vez de
cambiarnos a nosotros mismos? Esta forma de buscar el cambio fuera en
vez de crearlo dentro nos genera mucha frustración y quejas. Nos lleva a
centrar nuestra atención en cosas que no dependen de nosotros, en vez
de actuar sobre lo único que está al 100% dentro de nuestro círculo de
influencia: y eso es ´´NOSOTROS MISMOS´´.
Para
mí, la frase de cabecera de una persona proactiva podría ser: cámbiate a
ti mismo en vez de intentar cambiar el mundo. Y lo mejor de todo, es
que cuando hayas cambiado, el mundo entero cambiará… o por lo menos
NUESTRO mundo. Pero hay que tener muy claro que eso no es nada sencillo.
La verdad es mucho más fácil quejarnos de todo lo que no funciona bien
ahí fuera que ser nuestro motor del cambio. Tanto a nivel personal como
profesional, he podido comprobar que todo el mundo quiere el cambio,
pero poca gente está dispuesta a cambiar.
En
este escrito quiero compartir con cada uno de ustedes algunas de las
reflexiones que me ayudaron en forma proactiva a conseguir grandes
cambios en mi vida, espero que cada uno de ustedes saque lo que mejor le
pueda servir y sigan su camino de crecimiento tanto personal como
espiritual
Algunas de las reflexiones para ser el motor de cambio en nuestra vida son:
1-No
busquemos la aceptación de los demás, aceptémonos a nosotros mismos.
Aquí inicia realmente el verdadero cambio que mucho anhelamos, pues no
podemos pedir o exigir de lo que nosotros mismos no nos damos.
2-No
busquemos la felicidad fuera, en el éxito social, el dinero, los bienes
materiales… busquémosla dentro de nosotros mismos: ella está allí
esperando a que nosotros la dejemos salir.
3-No
pretendamos cambiar a una persona que nos "pone los nervios de punta":
reflexionemos por qué esta persona nos hace sentir así y cambiemos eso
que nos incomoda.
4-Dejemos
de estar al día de todo lo que pasa en el mundo, prestemos más atención
a lo que pasa en nuestra propia vida: el cambio se da cuando cambio en
mi todo aquello que no me gusta.
5-No pidamos a nuestra pareja que se adapte a nosotros, aceptémosla tal y como es e integrémosla en nuestro mundo.
6-No
dejemos que el mal tiempo nos amargue el día, hagamos de nuestra
sonrisa un sol incondicional: con ello irradiaremos a todos y todo lo
que se nos cruce en nuestro camino.
7-Dejemos
de quejarnos y de luchar contra las circunstancias que no nos gustan:
aceptémoslas para poder cambiar las que dependen de nosotros y de esta
forma ser felices.
8-No
busques el reconocimiento de otros, celebra tus propios logros: cada
quien se da el valor que realmente se merece, se tú mismo quien te lo
dé.
9-No
llenes a cada momento de estímulos tú vida, déjate tiempo para
escucharte: de esta forma podrás saber realmente que está pasando dentro
de ti.
10-No
dejemos que nadie nos imponga su visión del mundo, exploremos y creemos
la nuestra propia: de esta forma seremos los verdaderos dueños de
nuestras vidas, acciones y resultados.
11-No
vivamos la vida que otros hayan decidido para nosotros, decidamos
nuestra propia vida: tomemos el control de nuestras decisiones, acciones
y luchas, así veremos el verdadero sentido de nuestra vida valga la
redundancia.
¡Decide
tu vida si no quieres que otros decidan por ti! Esta pequeña reflexión
que hoy les traje es un llamado de atención a la proactividad y a la
responsabilidad. Cualquier cambio deberá empezar por nosotros mismos. Y
eso sólo es posible si dejamos de echar constantemente los balones fuera
y la culpa a los demás.
Hoy
quiero invitarlos a reflexionar y a que tomen consciencia que está en
cada uno lograr el verdadero cambio eso sí teniendo en cuenta que este
inicia por nosotros mismos.
¿Y TÚ CAMBIAS LO QUE NO TE GUSTA DE TI O AUN NO?
CARLOS ARLE BECERRA
No hay comentarios:
Publicar un comentario