Una de las experiencias inexpresadas mas corriente es el resentimiento, es la situación inconclusa por excelencia.
Los resentidos no pueden avanzar y liberarse, expresar su enojo,
cambiar el mundo para obtener satisfacción, ni pueden aflojar y olvidar
el asunto que les molesta.
El resentimiento es el equivalente
psicológico de la mordedura perseverante, ni pueden soltar, ni morder y
masticar, ni cualquier acción que permita que tal persona o episodio
retroceda hacia el fondo, ni puede, tampoco, acometer esto activamente.
Detrás de todo resentimiento hay exigencias, la exigencia es la única
forma de comunicación. (Perls)
El resentimiento, nacido de la impotencia para expresar sentimientos
negativos, revierte hacia dentro de la persona individual o del sujeto
colectivo, envenenándolo y produciendo graves distorsiones en la
aprehensión de valores y su jerarquía.
Es un proceso de formación bien peculiar que nace de otras disposiciones de ánimo, (vergüenza, odio, envidia, venganza, celos....), reprimidos por la impotencia.
“Cuando los impulsos negativos de venganza y odio, no los podemos vencer mediante un perdón auténtico, y simultáneamente no les podemos dar rienda suelta, por debilidad personal o por posición social, el veneno del resentimiento aparece insensiblemente hasta producir sus mas amargos frutos”.
En la significación de la palabra resentimiento hay dos elementos:
El primero es que se trata de una determinada relación emocional frente al otro, reacción que sobrevive y se repite repetidamente, con lo cual ahonda y penetra mas en el centro de la personalidad. Este continuo revivir y sobrevivir de la emoción es muy distinto de un recuerdo meramente intelectual, y de los procesos a los que respondió.
Es un volver a vivir la emoción misma, un volver a re-sentir.
En segundo lugar la palabra implica que la cualidad de esta emoción es negativa.
Esto es, expresa un movimiento de hostilidad, al que tal vez debamos llamar “rencor”. Ese enojo retenido, independiente de la actividad del yo, que cruza oscuro el alma y acaba formándose, cuando los sentimientos de odio u otras emociones hostiles reviven repetidamente, todavía no contiene ningún designio hostil determinado, pero nutre con su sangre todos los designios posibles de esta clase.
Melchor Satrustegi
Es un proceso de formación bien peculiar que nace de otras disposiciones de ánimo, (vergüenza, odio, envidia, venganza, celos....), reprimidos por la impotencia.
“Cuando los impulsos negativos de venganza y odio, no los podemos vencer mediante un perdón auténtico, y simultáneamente no les podemos dar rienda suelta, por debilidad personal o por posición social, el veneno del resentimiento aparece insensiblemente hasta producir sus mas amargos frutos”.
En la significación de la palabra resentimiento hay dos elementos:
El primero es que se trata de una determinada relación emocional frente al otro, reacción que sobrevive y se repite repetidamente, con lo cual ahonda y penetra mas en el centro de la personalidad. Este continuo revivir y sobrevivir de la emoción es muy distinto de un recuerdo meramente intelectual, y de los procesos a los que respondió.
Es un volver a vivir la emoción misma, un volver a re-sentir.
En segundo lugar la palabra implica que la cualidad de esta emoción es negativa.
Esto es, expresa un movimiento de hostilidad, al que tal vez debamos llamar “rencor”. Ese enojo retenido, independiente de la actividad del yo, que cruza oscuro el alma y acaba formándose, cuando los sentimientos de odio u otras emociones hostiles reviven repetidamente, todavía no contiene ningún designio hostil determinado, pero nutre con su sangre todos los designios posibles de esta clase.
Melchor Satrustegi
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