martes, 1 de julio de 2025

NARRACIONES CON MORALEJA (Por Susana Rangel)

 

Un día, en un pueblito, un panadero empezó a sospechar que el granjero le estaba vendiendo menos mantequilla de la que le cobraba.
Así que se fue a su tienda, puso la barra en su balanza… y efectivamente: no pesaba lo prometido.
Enojado, fue directo con el juez.
Llevó testigos, levantó la voz y acusó al granjero de deshonesto.
Ya en el juicio, el juez le preguntó al granjero:
—¿Usted tiene cómo pesar la mantequilla?
Y el granjero, tranquilo, respondió:
—No, señor. No tengo báscula profesional. Lo que hago es simple: cada mañana el panadero me vende una libra de pan, y yo uso ese mismo pan como referencia para darle la misma cantidad en mantequilla.
Silencio total.
Todos voltearon a ver al panadero… que ya no dijo nada.
Retiró la demanda, bajó la mirada… y nunca volvió a quejarse.
Moraleja:
Antes de señalar a alguien, asegúrate de estar haciendo las cosas bien.
Porque muchas veces… lo que damos es justo lo que recibimos.
-Susana Rangel ⚖️

No hay comentarios:

Publicar un comentario