Las fotos de sonrisas perfectas no siempre cuentan la verdad del hogar.
En Facebook parecen un cuento de hadas…
pero en casa apenas se dirigen la palabra.
Celebran aniversarios con publicaciones llenas de corazones,
pero duermen en camas separadas.
Sus “te amo” no son para el corazón, son para los likes. 

Por fuera: la pareja ideal.
Por dentro: dos desconocidos que se están apagando lentamente.
Viven actuando para una audiencia que no conoce su verdad.
Mantienen una imagen que los desgasta más que la propia relación.
Y lo peor: sus hijos crecen viendo la actuación, no el amor real.
La presión social los obliga a aparentar que todo está bien.
Pero tarde o temprano la verdad se nota…
porque no se puede tapar el sol con un dedo. 
sino las que saben reconciliarse.
Las que entienden que el amor se construye con honestidad, respeto y equipo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario