Viene de la 1ª parte. Buenos
días gentes, vamos a continuar con el tema de la jubilación, pues
siendo una de las etapas muy importantes de la vida, muchas personas se
lo pasan mal porque ni la aceptan ni aprecian las posibilidades que
aporta a nuestra vida, se centran en lo que entienden como
inconvenientes y ello les conduce a una actitud inadecuada.
Todo cuanto se adquiere o consigue mediante cualquier forma, tiene su precio a pagar, y si queremos adquirir algo para disfrutarlo primero hemos de pagar su precio, y después tendremos que prestarle las atenciones y costes de mantenimiento, esta claro que todo lo que por un lado ofrece ventajas o un determinado servicio, también posee sus inconvenientes en costes, atenciones, etc., pero si queremos disfrutarlo tenemos que aceptar el conjunto, las ventajas y los inconvenientes, no vale pensar, yo lo disfruto y otro que cargue con los inconvenientes, o se acepta todo o no se posee,
Habemos
muchas personas que respecto a la vida nos encanta todo aquello que nos produce
satisfacción y gozo, y del resto de cosas que no nos satisfacen, no queremos
saber nada, no nos damos cuenta, o no queremos darnos cuenta de que todo forma
parte del conjunto y no podemos separar lo uno de lo otro, tenemos que aceptar
con agrado todo lo que conforma el conjunto y disfrutar cuando nos toque, y
sacrificarnos cuando toque igualmente, yo tengo un coche, disfruto de él cuando
lo utilizo y también cuando atiendo sus consumos y mantenimientos, todo forma
parte del conjunto.
Esta
gran realidad de la vida, somos muchas las personas que a pesar de haber llegado
a la edad de la jubilación aún no lo emos comprendido, y pasamos parte de
nuestro tiempo intentando separar de nuestra vida todas aquellas realidades que
no sean de nuestro agrado, y por otro lado intentando retener y perpetuar
aquellas que nos proporcionaron momentos gratos, a veces nos gustaría parar el
tiempo, y otras veces hacer que pase de prisa.
Algunos
no aceptamos las leyes biológicas, no paramos de añorar nuestra juventud
física, pero claro está, sabiendo lo que sabemos, y teniendo lo que tenemos,
siempre separando lo que nos gusta de lo que no, otros aquella época en la que
nos lo pasamos muy bien, a otros nos gustaría poder comer y beber y poder
practicar todo tipo de excesos sin que las consecuencias recaigan sobre nuestra
salud, etc., pero como nada de esto es posible, vivimos buena parte de nuestro
presente con nuestra ilusión y alegría en otro lugar, o en otra época, estamos
divididos, físicamente no podemos escapar de nuestra edad y otras realidades,
pero mental y afectivamente escapamos hacia el pasado recordando aquello que
tanto nos fascinó, o hacia otro lugar persiguiendo fantasías fuera de nuestro
alcance en la vida real, no aceptamos
nuestro presente con todo lo que nos brinda, casi siempre que estamos en el pasado o
en el futuro, nos estamos perdiendo el presente que es el que nos trae la
cosecha de nuestra siembra y nos da la oportunidad de seguir eligiendo el rumbo
de nuestra vida y destino, es maravilloso aceptar con humildad y agrado todo lo
que nos brinda cada momento de nuestra vida, y de cada momento hacer una
pequeña obra de arte, eligiendo siempre la mejor opción, y si nos equivocamos,
en algún otro momento se nos brindara la oportunidad de rectificar y enderezar
el entuerto del equívoco.
Cuando
decidimos estudiar una carrera o especialidad, todas las asignaturas que la
componen son necesarias e igual de importantes, y todas hemos de aprobar, si
cuando estamos cerca del final del ciclo de estudios en vez de concentrarnos en
la asignatura que nos ocupa, nos llevamos nuestro pensamiento y atención al
pasado o futuro persiguiendo recuerdos o fantasías, cuando llegue la hora del
examen posiblemente no aprobaremos, no triunfaremos sobre los estudios, los
estudios triunfarán sobre nosotros y habremos de conformarnos con el fracaso.
La
mayor carrera o programa de estudios entiendo que es la de aprender a vivir la
vida en armonía y felicidad, y de ella extraer el mayor conocimiento posible
para el enriquecimiento personal, aunque muchas personas cuando se habla de
enriquecerse solo piensan en “don dinero” yo afirmo que la persona
verdaderamente rica es la que aprovechando todo cuanto la vida le ofreció, consiguió
un alto grado de conocimientos, virtudes, capacidades, etc., este tipo de
riquezas son aquellas que nadie te puede nunca arrebatar, y que el Alma y el
Espíritu podrán llevarse cuando se terminen nuestros días por estos mundos y
les valdrá de mucha ayuda porque es el saldo que presentarán en su cuenta
espiritual.
Continúa en la 3ª parte, saludos.
Continúa en la 3ª parte, saludos.
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