domingo, 22 de marzo de 2026

SOBRE LA JUBILACIÓN 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 1ª parte.    Buenos días gentes, vamos a continuar con el tema de la jubilación, pues siendo una de las etapas muy importantes de la vida, muchas personas se lo pasan mal porque ni la aceptan ni aprecian las posibilidades que aporta a nuestra vida, se centran en lo que entienden como inconvenientes y ello les conduce a una actitud inadecuada.
 
Todo cuanto se adquiere o consigue mediante cualquier forma, tiene su precio a pagar, y si queremos adquirir algo para disfrutarlo primero hemos de pagar su precio, y después tendremos que prestarle las atenciones y costes de mantenimiento, esta claro que todo lo que por un lado ofrece ventajas o un determinado servicio, también posee sus inconvenientes en costes, atenciones, etc., pero si queremos disfrutarlo tenemos que aceptar el conjunto, las ventajas y los inconvenientes, no vale pensar, yo lo disfruto y otro que cargue con los inconvenientes, o se acepta todo o no se posee,

Habemos muchas personas que respecto a la vida nos encanta todo aquello que nos produce satisfacción y gozo, y del resto de cosas que no nos satisfacen, no queremos saber nada, no nos damos cuenta, o no queremos darnos cuenta de que todo forma parte del conjunto y no podemos separar lo uno de lo otro, tenemos que aceptar con agrado todo lo que conforma el conjunto y disfrutar cuando nos toque, y sacrificarnos cuando toque igualmente, yo tengo un coche, disfruto de él cuando lo utilizo y también cuando atiendo sus consumos y mantenimientos, todo forma parte del conjunto.

Esta gran realidad de la vida, somos muchas las personas que a pesar de haber llegado a la edad de la jubilación aún no lo emos comprendido, y pasamos parte de nuestro tiempo intentando separar de nuestra vida todas aquellas realidades que no sean de nuestro agrado, y por otro lado intentando retener y perpetuar aquellas que nos proporcionaron momentos gratos, a veces nos gustaría parar el tiempo, y otras veces hacer que pase de prisa.

Algunos no aceptamos las leyes biológicas, no paramos de añorar nuestra juventud física, pero claro está, sabiendo lo que sabemos, y teniendo lo que tenemos, siempre separando lo que nos gusta de lo que no, otros aquella época en la que nos lo pasamos muy bien, a otros nos gustaría poder comer y beber y poder practicar todo tipo de excesos sin que las consecuencias recaigan sobre nuestra salud, etc., pero como nada de esto es posible, vivimos buena parte de nuestro presente con nuestra ilusión y alegría en otro lugar, o en otra época, estamos divididos, físicamente no podemos escapar de nuestra edad y otras realidades, pero mental y afectivamente escapamos hacia el pasado recordando aquello que tanto nos fascinó, o hacia otro lugar persiguiendo fantasías fuera de nuestro alcance  en la vida real, no aceptamos nuestro presente con todo lo que nos brinda, casi siempre que estamos en el pasado o en el futuro, nos estamos perdiendo el presente que es el que nos trae la cosecha de nuestra siembra y nos da la oportunidad de seguir eligiendo el rumbo de nuestra vida y destino, es maravilloso aceptar con humildad y agrado todo lo que nos brinda cada momento de nuestra vida, y de cada momento hacer una pequeña obra de arte, eligiendo siempre la mejor opción, y si nos equivocamos, en algún otro momento se nos brindara la oportunidad de rectificar y enderezar el entuerto del equívoco.

Cuando decidimos estudiar una carrera o especialidad, todas las asignaturas que la componen son necesarias e igual de importantes, y todas hemos de aprobar, si cuando estamos cerca del final del ciclo de estudios en vez de concentrarnos en la asignatura que nos ocupa, nos llevamos nuestro pensamiento y atención al pasado o futuro persiguiendo recuerdos o fantasías, cuando llegue la hora del examen posiblemente no aprobaremos, no triunfaremos sobre los estudios, los estudios triunfarán sobre nosotros y habremos de conformarnos con el fracaso.

La mayor carrera o programa de estudios entiendo que es la de aprender a vivir la vida en armonía y felicidad, y de ella extraer el mayor conocimiento posible para el enriquecimiento personal, aunque muchas personas cuando se habla de enriquecerse solo piensan en “don dinero” yo afirmo que la persona verdaderamente rica es la que aprovechando todo cuanto la vida le ofreció, consiguió un alto grado de conocimientos, virtudes, capacidades, etc., este tipo de riquezas son aquellas que nadie te puede nunca arrebatar, y que el Alma y el Espíritu podrán llevarse cuando se terminen nuestros días por estos mundos y les valdrá de mucha ayuda porque es el saldo que presentarán en su cuenta espiritual.
Continúa en la 3ª parte, saludos.

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