Hola gente, en el artículo anterior tratemos lo de nuestra cuenta bancaria del más allá, pero quedaron cosas importantes por decir, y como el tema es muy extenso, voy a ceñirme a lo más relevante.
Esta cuenta no caduca nunca, pues al terminar cada existencia nos acompaña en forma de valores, ya sean estos en positivo o en negativo, y cuando es en positivo siempre supone una ventaja, es muy similar a como es aquí en este mundo, cuando tenemos saldo en nuestra cuenta siempre nos ofrece muchas posibilidades y ventajas.
Durante nuestra estancia en el más allá, también nos ofrece muchas ventajas, pues cuando se tiene saldo en positivo es porque hemos realizado hermosas obras fraternas, y tanto a nivel de energía como de posibilidades marca una diferencia respecto a un alma sin saldo o endeudada.
Siempre que hemos de venir a este u otro mundo es muy diferente el venir con deudas o con haber, las deudas o números rojos son una dificultad añadida que nos dificulta el cumplimiento de nuestro programa de realización de vida, y si por el contrario nuestra cuenta tiene saldo podemos saldar todos los pequeños agravios de forma automática, lo cual supone una ventaja.
Las almas endeudadas es parecido a las personas que tienen muchas deudas, le es muy difícil el levantar cabeza y llevar una vida con holgura y confortable.
Las personas muy endeudadas suelen ser mayormente porque gastan más de lo que producen, o poseen costumbres y vicios caros, y las almas endeudadas suelen hacer el mal en mayor proporción que el bien, recordemos: el bien sentido en el corazón, y llevado a la práctica mediante la actividad fraterna a favor de todo y todos sin distinción ni discriminación, produce beneficios y aumenta el saldo en nuestra cuenta bancaria del más allá.
Si no hacemos ni bien ni mal también se nos cobra algo por la pérdida de tiempo y energía, pero es mínimo. Nuestra cuenta del banco aquí en este mundo también cobra algo por el mantenimiento.
Y si obramos en perjuicio propio y aún peor si es hacia los demás, ya sea de pensamiento, sentimiento o acción, directamente proporcional al agravio ocasionado se producirá una deuda que mediante las Leyes de Causa y Efecto, queda a nuestro cargo el saldarla, y si la deuda es de gravedad habrá que asistir a los talleres de Mamá Naturaleza y hacer lo que estipule la Justicia y Misericordia Divina.
Recordemos el famoso dicho: haz el bien y no mires a quien, no nos olvidemos que estamos en una escuela de aprendizaje y capacitación del Ser, y que hay hermanos de reciente incorporación que todavía no han aprendido a vivir en solidaridad, paz y armonía, y por tanto nos molestarán y en ocasiones nos tratarán mal, no olvidemos que su nivel es el que es y no le da para más, seamos comprensivos y solidarios, un saludo.
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