¡Hola!
Señoras y señores de la tercera edad, ¿Ya estas jubilado o jubilada? ¿Y
que tal te
encuentras?, ¿Eres feliz? O simplemente “eres”, Recuerda que la vida se
asemeja a una degustación bastante larga, y hay que intentar disfrutar
de cada bocado, yo también soy jubilado, y
antes he sido prejubilado durante diez años, y durante este tiempo me ha
ocurrido de todo, o casi de todo, porque lo que se dice aburrirme por no
tener
que hacer nunca me ocurrió ni creo que me ocurra, pero si he conocido a
personas que ya sea por aburrimiento o por otras causas, añoraban y
hacían de
menos la etapa profesional o laboral, y en algunos casos asta tal
extremo de
sentirse personas inútiles a la espera de la muerte.
Como
resulta que a mi me gusta ser feliz y que los demás también lo sean, he
decidido analizar desde el fondo y la forma, lo que yo pueda llegar a
entender
por jubilación contemplado desde varios frentes, y las conclusiones
adquiridas darlas a conocer en varias entradas, porque el asunto se va a
alargar un poco.
¿Te parece bien?, ¿crees que puede ser interesante?, yo si lo creo, porque perder no se pierde nada, y ganar con solo que a una persona le valga de ayuda algunos de los conceptos expuestos, bien merece la pena, pero una vez mas quiero dejar bien claro que solo se trata de mis vivencias y opinión acerca del tema en cuestión, si la tuya es diferente ambas son igual de importantes porque los dos opinamos acerca de lo mismo, observado y conceptuado desde ángulos de visión y percepción diferentes.
Para
ir entrando en materia vamos a empezar por el principio.
La
vida o periodo existencial de la persona tiene un tiempo limitado, durante este
tiempo tienen lugar múltiples procesos de formación, desarrollo, madurez,
realización, etc., según los cambios que se van produciendo, tanto a nivel
físico, psíquico y espiritual, podemos decir que la vida de una persona consta
de varias etapas, y en cada una de ellas tienen lugar procesos, cambios y
fenómenos diferentes, y ambos dan lugar a capacidades, aptitudes y
realizaciones propias de la etapa o época.
El
arquitecto de la creación, cuando diseñó los cuerpos humanos, dispuso que
llegada a una madurez física, entrarían en actividad determinados procesos
hormonales que obligarían al macho y a la hembra a unirse, y dicha unión daría
lugar al principio de otro cuerpo, y a este fenómeno o proceso le podíamos
llamar el principio biológico de una persona.
Y
digo biológico porque el principio de la persona en sí, ya está planificado y
programado de antemano, y es a lo que le llamamos destino o programa de realización de vida, y también hay un Ser a la espera para ocupar el nuevo cuerpo.
Cuando
una persona nace en un determinado lugar, en aquella familia y no en
otra, con
mas o menos posibilidades y resto de condiciones, nunca es producto de
la
casualidad, siempre obedece a un trabajo de planificación y programación
espiritual donde se tiene en cuenta las necesidades mas apremiantes de aprendizaje, progreso
y superación del Ser, y también las condiciones de cumplimiento de la Ley de
Causa y Efecto a las que tiene que hacer frente y resolver la persona,
Repetimos
una vez más, que una persona no solo es un armazón de carne y hueso, el armazón
es solo el cuerpo o vehículo físico donde se manifiesta un Alma Humana y un
Espíritu y alguna realidad más, que es a lo que le llamamos Ser para
simplificar, en cuanto el Ser abandona el cuerpo definitivamente por algún
motivo en seguida dan comienzo los procesos de separación, putrefacción e integración a la
propia naturaleza, el cuerpo sin la energía vital del Ser es incompatible con la Vida.
Las
principales etapas de la vida de una persona vamos a dejarlas en seis,
infantil, niñez, adolescencia, adulta madura y anciana.
Todas
y cada una de ellas son igual de importantes, porque en cada etapa o época, nos
capacitamos para las realizaciones que corresponden a ese espacio de tiempo, y
durante el tiempo de dicha etapa, tienen lugar procesos y realizaciones
diferentes de las anteriores y posteriores, pero vuelvo a repetir que todas
ellas son igual de importantes para nuestra vida.
Pero
por desconocimiento de muchas realidades, entre ellas la que en sí constituye
la propia vida, intentamos seleccionar lo que nos gusta y satisface, y lo que
no, apartarlo, ignorarlo y que ni nos hablen de ello porque no nos gusta y nos
produce “mal rollo”.
Continúa en la 2ª parte, saludos y no os aburráis que la cosa va "pa" largo.
Continúa en la 2ª parte, saludos y no os aburráis que la cosa va "pa" largo.
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