miércoles, 27 de enero de 2016

A mayor dificultad, mayor esfuerzo. (Por José Miranda)

Buenas noches visitantes de este lugar, esta mañana no me levante muy inspirado que digamos, hasta me olvide de saludarme yo, a vosotros, al resto del mundo y al miercoles actual. pero como dice el refrán, "mas vale tarde que nunca", y a falta de los buenos días, os doy las buenas noches, algo es algo.
A lo largo de este miércoles, hubo muchos momentos en que me visitó el aburrimiento y la apatía, pero me pude mantener alerta y no le cedí mi identidad, no dije: "estoy aburrido" " estoy apático", sí dije: siento influencias de aburrimiento y de apatía, pero ni en mi vida, ni en la de mi entorno próximo, encuentro motivo alguno que justifique tales sentimientos, e de estar alerta para no identificarme, son turbulencias energéticas que polulan en el ambiente, buscando a un sujeto que las acepte como algo propio, y actúe convencido de que es un aburrido y un apático.
Yo decido lo que soy, y lo que quiero ser, puedo sentir ira, pero no soy iracundo, procuro ser lo mas amable que me es posible, puedo sentir muchas cosas, porque estoy inmerso en un mundo de energías de todo tipo, puedo sentír la influencia de esas energías, pero mi actuar de pensamiento, sentimiento y obra, es de mi responsabilidad el orientarlas hacia el mayor beneficio propio y común.
Cuando comemos seleccionamos los alimentos a ingerir, cuando escuchamos o sentimos, igualmente hemos de seleccionar las impresiones que aceptamos, y de ningún modo aceptaremos, ni le daremos nuestra identidad, a algo que apunte en contra de nuestros intereses, ni de los intereses del bien común.
Estas son parte de mis ideas, si tú lo ves de otra manera, publícalo como hago yo, puede que álguien necesite de tu versión para verlo mas claro. Y por hoy me voy a planchar ambas orejas, mañana os daré de nuevo otra ración de tabarra, que soñéis con los agelitos o las angelitas, según que caso.

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