domingo, 31 de agosto de 2025
AGRADECE AMOROSAMENTE (Por Anamaria Garcia)
DONDE GOVIERNA LA DESCONFIANZA, NO PUEDE REINAR EL AMOR (Por Emilio Alejandro Garcia)
SOBRE COMO CAMBIAR EL MUNDO (Por Susana Rangel)
YA NO HAY TIEMPO PARA INDIRECTAS NI TEXTOS A MEDIAS (Por Soy Solo Observador)
CUANDO UN HOMBRE ES AMABLE CONTIGO...... (Por Coach Marifer Sagarra)
LAS CHICAS GUAPAS ESTÁN POR TODOS LADOS (Por Hombre Alfa)
EL BUEN VIVIR (Por Guillermo Martinez)
MUCHOS HOMBRES DICEN..... (Por Edgar Alfonso)
CAMBIA TU MENTALIDAD (Por Hombres de Valor)
SANAR NO ES OLVIDAR (Por EvaSytlex)
SOBRE EL LLANTO 1ª Parte (Por José Miranda)
Hola gente. Hace mucho tiempo que me apetecía escribir sobre el llanto, porque aprecio que en algunos casos está mal entendido e interpretado y a causa de ello se considera algo muy normal, y yo pienso que de normal nada, paso a argumentar mis razones y conceptos.
Voy a poner algún ejemplo para usar como símil de comparación para facilitar el entendimiento y comprensión de mi teoría al respecto del tema.
Cuando comemos algo en mal estado, o mal masticado, o con mezclas inadecuadas, o nos excedemos en la cantidad etc. nuestro organismo está dotado de unos programas de conservación, que cuando detectan que lo que hemos comido no es posible el digerirlo entonces nos hacen sentir malestares en una intensidad que terminan provocando el vómito, y siempre es para evitar que una indigestión ponga en peligro de riesgo nuestra salud, después del vómito ha de pasar algún tiempo para que todo vuelva a la normalidad, yo creo que esto lo entendemos todos porque es algo que en alguna ocasión casi todos lo hemos vivido. pero quede claro que el vómito no es algo normal, es una solución para paliar un mal mayor.
En todo momento, sitio o lugar estamos recibiendo de forma continuada información y otras impresiones de variada naturaleza y efectos, y que nosotros hemos de gestionar y resolver de la forma más certera y conveniente, pero muchas de esas impresiones o información en el momento en que se producen no los podemos analizar, conocer y dar solución, y lo guardamos en nuestro almacén virtual de cosas inconclusas y pendientes de análisis y resolución.
Ocurre que casi todos vamos con mucha prisa y sin tiempo para realizar análisis serios y a veces complicados, y dicho sea de paso nuestra atención en su mayor parte está dirigida a las distracciones y enredos sociales de actualidad, y todo lo que vamos guardando sin gestionar y resolver va quedando pendiente para cuando haya tiempo o ganas, y también cabe decir que es algo a lo que apenas le damos importancia, pasó el momento quedó ahí pendiente y al poco tiempo se suele olvidar.
Pero es algo que sigue estando en nuestro almacén virtual pendiente de resolución, y como hay mucho desconocimiento al respecto queda en el olvido y esa energía queda vibrando y produciendo efectos que nos afectan de forma directa puesto que es algo que está en nuestro interior sin analizar, organizar y “digerir” y nos produce insatisfacciónes y otros inconvenientes con el propósito de avisarnos que aún sigue pendiente.
Como esto nos ocurre a diario va aumentando el cúmulo de información e impresiones pendientes de análisis y va aumentando el volumen de energía sin digerir porque aún no nos hemos ocupado de ella, y cuando nuestra Naturaleza advierte que ese cúmulo de energía sin analizar y controlar adquiere un gran volumen y puede dañarnos, ocurre igual que cuando teníamos una indigestión y vomitábamos, en este caso ese cúmulo nos produce saturación psicológica y afectiva y ahí aparece el “llanto” y muchas veces no sabemos el porqué y culpamos de ello a cualquiera, pero en realidad es un método que alivia las tensiones y sobrecargas producidas por todo lo que cargamos sin concluir o gestionar adecuadamente.
Por supuesto que existen otros motivos por los que aparece el llanto como a causa del dolor con cierta intensidad, a causa de pérdidas importantes como seres queridos, cuando nos hacemos proyectos o expectativas importantes y no se cumplen y aparece la frustración, etc, pero en todos estos casos solo es un medio de aliviar tensiones y desahogarse.
Quede claro que nos aliviamos pero no resolvemos las causas que originan estos estados, la solución está en concluir lo inconcluso y adquirir el conocimiento que nos permita comprender lo que en su momento no se pudo comprender ni gestionar, ya fuese por falta de tiempo, interés o de otros recursos o capacidades.
Como me quedan muchas cosas importantes por tratar lo prolongaré en una 2ª parte. Saludos.
sábado, 30 de agosto de 2025
DONDE PERMANECER (Por Guillermo Martinez)
EL MATRIMONIO Y EL TRABAJO ES COMO UN ZAPATO (Por Rocio Zumaran)
VALORA TU MATRIMONIO (Por Carlos Luna)
PRECAUCIONES SOBRE TORMENTAS (Por Plenitud saludable)
LA SERPIENTE Y EL CACTUS (Por Rosa Miriam)
LA APARIENCIA EN REDES SOCIALES (Por La Mente es Maravillosa)
¿REALMENTE EL UNIVERSO CONSPIRA? (Por El Librero de Gutenberg)
¿Realmente el Universo Conspira?
Te invito a estar muy atento a
todo lo que sucede en tu vida; a las personas, a los buenos y malos
momentos, pero sobre todo, a no dejar pasar las señales que el universo
te envía para llegar a la meta...
Paulo Coelho, escritor brasileño cita en varias de sus obras la siguiente frase:
el universo conspira para que lo logres.”
¿Realmente el universo conspira para que lo logres?
Y yo te respondo definitivamente: Sí conspira.
Cuando tu deseas lograr algo en la vida, esta pone de manifiesto ante tus ojos las oportunidades para lograrlo, ocurren diversos hechos o situaciones que te llevan a conseguirlo.
Debemos estar atentos a los destellos de luz que se pondrán enfrente de nosotros y no dejarlos pasar de largo.
Cuando tu deseas convertirte en un profesionista exitoso aparecerán ante ti; lugares, momentos y personas que contribuirán de alguna u otra forma a que llegues a la meta.
Si deseas con todo tu ser avanzar, en el momento indicado aparecerán señales a las cuales debes de estar muy atento para no dejarlas pasar.
Señales que te enviarán las personas con las cuales convives, o bien con gente nueva, que te dejará cosas positivas y a la vez negativas pero que de alguna u otra manera contribuirán a que tus logros se vean cristalizados,
así como también situaciones precisas que te colocarán en la ruta adecuada hacia el éxito, sin olvidar los momentos particulares que irás viviendo día a día y que no puedes dejar que pasen sin pena ni gloria.
El universo conspirará una y otra vez hasta lograr que tú cumplas tus propósitos de vida.
Procura estar muy atento con todas las personas que conozcas actualmente; ya sean viejos conocidos o nuevas amistades, relaciones de trabajo, fijando tu atención a los momentos de alegría, paz, calma, e incluso de tristeza, situaciones agradables o desagradables; ya que de cada una obtendrás algo positivo para subir cada día en la montaña de tus sueños hasta conquistar la cima, mientras que de lo negativo solo tomarás aquello que te permita crecer en tu búsqueda; y lo que no ayude a tu propósito, procura desecharlo para que no te afecte, no te perjudique, y mucho menos te corte las alas de superación, pues puedes llegar a sentirte fuera de lugar, a sentirte sin ganas de querer llegar a la cima de la montaña de tus sueños.
Los sueños se alimentan con tu entusiasmo por llegar a cumplir tu misión de vida.
Te invito a estar muy atento a todo lo que sucede en tu vida; a las personas, a los buenos y malos momentos, pero sobre todo, a no dejar pasar las señales que el universo te envía para llegar a la meta.
Recuerda: que si te propones un logro lo harás, ya que el universo realmente conspira en tu favor. Atrévete...
SOBRE EL SEXO (Por Facundo Cabral y otros)
NO CONFUNDAS EL HUMO CON LAS NUBES (Por Emma Fernandez)
En mi opinión, sufren innecesariamente las personas que tienen un
carácter básicamente pesimista o derrotista y ante cualquier mínimo
embate de la vida se sienten sobrepasadas, especialmente atacadas,
rendidas de antemano, y sintiendo que cualquier cosa –tenga la
intensidad que tenga- es un mundo que les cae encima.
Si tú eres
una de esas personas y entiendes esto, te cala muy dentro y te hace
rasgar alguno de tus velos, es posible que te quites de golpe un gran
peso de encima: NO CONFUNDAS EL HUMO CON LAS NUBES.
Las nubes tienen una relativa consistencia, una entidad, son notables.
El humo es efímero, volátil, fugaz, leve, y tiende a desaparecer rápidamente.
Este concepto es interesante, ya que a veces hacemos una tragedia de
algo que aparenta ser algo que luego resulta que no es, algo que desde
una perspectiva pesimista se engorda y se dota de unos poderes que no
tiene, pero que consigue descentrarnos, ponernos nerviosos,
negativizarnos, cuando la objetividad nos permitiría tasarlo en su justa
medida y darle el tratamiento real que requiere.
La objetividad
nos da esa capacidad de ser ecuánimes, de darnos cuenta de la realidad
que a veces queda disimulada detrás de la apariencia, y nos permite
tomar las decisiones más acertadas y actuar del modo más correcto.
La objetividad requiere des-implicarse de lo que nos esté sucediendo.
Para ser objetivos debemos ser capaces de ver lo que nos sucede como si
le estuviera sucediendo a alguien ajeno, alguien que no somos nosotros.
Cada vez que una persona tiene que tomar un decisión con respecto a un
asunto que le concierne tiene muchos condicionamientos que dificultan su
imparcialidad: desde su educación para encarar la resolución de asuntos
personales –o su falta de preparación, en más ocasiones- hasta la falta
de conocimiento y experiencia en la complicada tarea que es tomar
decisiones a veces, y de ahí hasta la implicación que se produce cuando
uno trata de algo relacionado consigo mismo.
Cuando es un asunto
personal están en juego emociones, economía, relaciones, presente y
futuro, trabajo, vida sentimental… en fin, asuntos que nos van a
afectar de un modo u otro, y por eso mismo el hecho de tomar una u otra
decisión implica resultados diferentes que pueden acabar siendo
positivos o negativos.
Eso crea un estado de nervios, de
responsabilidad incontrolada, de tensión desconcertante, y en esa
situación y con esas premisas es casi imposible mantener la serenidad
que requiere la objetividad.
Pero las cosas son lo que son y son
como son, y hay que verlas de ese modo y no a través de un ánimo
desanimado y desmoralizado.
El humo es efímero, las nubes duran
un poco más, pero ambos acaban pasando, diluyéndose, yéndose, así que
por encima de ellas es uno quien prevalece, y es a ese UNO a quien hay
que atender. También con objetividad.
Repito nuevamente estas
frases que tanto me gustan: “Hay que desdramatizar la vida” y “A la vida
se viene a vivir, y no a sufrir”.
NO CONFUNDAS EL HUMO CON LAS NUBES. (Y tampoco con las tormentas)
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales