domingo, 31 de diciembre de 2023
TU NO HAS VENIDO A LUCHAR (Por Javier Lopez) 15-4-25
MAS NUNCA TE ADUEÑES DE UNA ENGERMEDAD (Por Almas viejas)
EMANCIPACIÓN CONYUGAL (Por Myriam Gomez)
ESTOY ENAMORADO (Por Jeff Foster)
Nunca te enamoras de otra persona; la otra persona es solo un catalizador y un mensajero.
Te enamoras de la vida misma; y de sus asombrosas posibilidades.
Te sumerges más profundamente en tu propia dulce presencia, en la inmutable inmensidad del centro de tu ser.
Y después le das el crédito a otra persona.
O la culpas cuando te desconectas.
Pero siempre eres tú, y todo es para ti, y para tu sanar, y para el de ellos también, y para la salvación de este mundo.
Tú eres el Uno, nunca un buscador de amor, sino su fuente y destino y razón, y puedes moverte en el mundo y permanecer en tu ser así.
Y puedes brillar como el Sol, y a veces otros brillarán contigo, o no brillarán; buscarán tu brillo, o le temerán; sin embargo tú seguirás brillando de todos modos, porque estás enamorado del brillo en sí.
Conocer el amor es saber que el amor nunca puede ser ‘encontrado’, porque brilla de igual manera en la búsqueda, en el momento de encontrarlo, a la hora de perderlo, en la fuerza con la que brilla, incluso en la quietud de la noche.
Como Sigmund Freud declaró: no puedes amar lo que deseas, y no puedes desear lo que amas. Porque el amor siempre está más cercano, es más íntimo, está a menos distancia que el deseo; el amor es incapaz de objetivar algo o ser objetivado.
Yo soy amor, y yo soy lo que tú eres.
Eso es todo.
ÁMATE (Por Sonia Beristain)
YO SOY ASÍ (Por Seres esotéricos)
Y TUVE QUE ACEPTAR (Por El Librero de Gutemberg)
Que no sé nada del tiempo, que es un misterio para mí y que no comprendo la eternidad.
Yo tuve que aceptar que mi cuerpo no será inmortal, que él envejecerá y un día se acabará.
Que estamos hechos de recuerdos y olvidos; deseos, memorias, residuos,
ruidos, susurros, silencios, días y noches, pequeñas historias y sutiles
detalles.
Y tuve que aceptar que vine al mundo para hacer algo por él, para tratar de dar lo mejor de mí, para dejar rastros positivos de mis pasos antes de partir.
Yo tuve que aceptar que mis padres no durarían siempre, y que mis hijos poco a poco escogerían su camino y proseguirían ese camino sin mí.
Y tuve que aceptar que ellos no eran míos, como suponía, y que la libertad de ir y venir, es también un derecho suyo.
Yo tuve que aceptar que todos mis bienes me fueron confiados en préstamo, que no me pertenecían y que eran tan fugaces como fugaz era mi propia existencia en la tierra. Y tuve que aceptar que los bienes quedarían para uso de otras personas cuando yo ya no esté por aquí.
Yo tuve que aceptar que barrer mi acera todos los días no me daba garantía de que era propiedad mía, y que barrerla con tanta constancia solo era una fútil ilusión de poseerla.
Yo tuve que aceptar que lo que llamaba “mi casa” era solo un techo temporal, que un día más, un día menos, sería el abrigo terrenal de otra familia.
Y tuve que aceptar que mi apego a las cosas, solo haría más penosa mi despedida y mi partida.
Yo tuve que aceptar que los animales que quiero, y los árboles que planté, mis flores y mis aves, eran mortales. Ellos no me pertenecían. Fue difícil, pero tuve que aceptarlo.
Yo tuve que aceptar mis fragilidades, mis limitaciones, y mi condición de ser mortal, de ser efímero.
Yo tuve que aceptar que la vida continuaría sin mí, y que al cabo de un tiempo me olvidarían. Humildemente confieso que tuve que librar muchas batallas para aceptarlo.
Y tuve que aceptar que no sé nada del tiempo, que es un misterio para mí. Que no comprendo la eternidad y que nada sabemos sobre ella. ¡Tantas palabras escritas, tanta necesidad de explicar, entender y comprender este mundo y la vida que en él vivimos!
Pero me rendí y acepté lo que tenía que aceptar y así dejé de sufrir. Deseché mi orgullo y mi prepotencia y admití que la naturaleza trata a todos de la misma manera, sin favoritismos.
Yo tuve que desarmarme y abrir mis brazos para reconocer la vida como es, reconocer que todo es transitorio, y que funciona mientras estemos aquí en la tierra. ¡Eso me hizo reflexionar y aceptar, y así alcanzar la paz tan soñada!
“La vida es un regalo que se te ha dado. Haz de este viaje algo único y fantástico. Aprende a ser generoso y a compartir lo que tienes con tu familia, tus amigos y los que lo necesitan".
Por: Silvia Schmidt
UNA PERSONA MADURA NO SE ENAMORA, ASCIENDE EN EL AMOR (Por Breves de Sabiduría)
EL LOBO Y LA BRUJA (Por Nestor Daniel Contreras)
El lobo, cansado de ser el malo del cuento, harto de ser visto como el
villano de la historia, se fue a recorrer nuevos senderos, donde nadie
lo conociera, donde nadie tuviese prejuicios hacia él, quería ser capaz
de comenzar una nueva historia donde él no fuese el odiado, donde nadie
fuese odiado.
Después de mucho caminar, después de pasar mucho
tiempo en soledad, entonces la encontró a ella, sentada sobre una roca
en el camino, con sus manos cubriendo su rostro, su vestido negro,
hermoso pero no tan llamativo, su cabello enmarañado, con una belleza
nada común, sus zapatos, también negros, algo polvorientos por tanto
caminar.
Él le preguntó:
- Hola ¿qué haces acá tan sola?
Y ella, sorprendida, le dijo
- Estoy acá tratando de alejarme de la maldad de los demás, que sólo
ven tu exterior y te juzgan por tu apariencia sin siquiera intentar
descubrir ni conocer nada más de ti, alejarme de aquellos seres que
dicen ser buenos pero actúan contrariamente a sus palabras, seres llenos
de hipocresía y faltos de compasión.
El lobo la miró, sabiendo
claramente a qué se refería, se acercó un poco sabiendo que no sería
rechazado por lo que es, deseoso de compañía y sintiendo la necesidad de
dar compañía.
- ¿Quieres compañía? ¿me permites acompañarte un rato?
Ella, enjugando sus lágrimas y dejando ver sus hermosos ojos, lo miró y le dijo
- Claro que puedes, para mí sería un placer, sólo te pido que me
acompañes, no por lástima, sino por que nace de tu corazón, quiero
sentirme amada por lo que soy sin que me señalen ni sigan estereotipos
de bondad que terminan siendo crueles y, por ende, mucho más malvados.
- Me quedo porqué quiero, porqué, cómo tú, soy un incomprendido y
porque, en mi corazón, siento que podemos derribar barreras y ser
felices juntos.
Ella río mientras él se acurrucada a sus pies.
- Eres muy tierno, por lo visto tu apariencia es sólo una coraza, una
pétrea coraza, pero en tu interior eres blando y llevas dulzura, eso lo
puedo sentir.
Él la miró con una mirada que desprendía amor.
- Entonces me quedaré a tu lado hasta que la luna deje de ser motivo de
poemas y las estrellas no se asomen más en el cielo nocturno.
- Siéntate cerca de mí, no a mis pies sino a mi lado - dijo ella mientras acariciaba su cabeza.
- No puedo rechazar tu invitación, aunque quisiera, hay algo en ti que
me hechiza, creo que son tus ojos profundos o tu voz que suena a poesía.
Ella se sonrojó, pero él apenas lo notó, ella estaba oculta bajo su
capucha y la luna apenas dejaba ver algo de su rostro que en verdad era
hermoso, no la hermosura que puedas encontrar en la mayoría, era la
hermosura que le daban esos ojos tan expresivos, esa sonrisa tan
elocuente, sin nada de maquillaje, ella resplandecía de belleza.
-
¿Sabías que las estrellas más brillantes no son siempre las más
cercanas? - preguntó ella - a veces simplemente las más lejanas brillan
con tanto fulgor que se dejan ver desde la lejanía.
- Pues así
pasa con todo, hay seres que brillan tanto que no pueden ocultar su
belleza aunque quieran - lo dijo mientras colocaba su cabeza en su
regazo.
- No me conoces por completo, no puedes saber cómo soy.
- Ya conozco lo suficiente de tí como para saber que eres alguien especial.
Ambos miraron al vacío, como buscando las palabras correctas para
continuar la conversación pero ya estaban tan conectados que no
necesitaron más palabras por un buen rato, ambos se perdieron en sus
pensamientos que se entrelazaban.
- Siempre he sido temido - dijo
él rompiendo el silencio - mis fauces, mis garras y mi apariencia en
general, hacen huir a cualquiera y me hacen ser odiado.
- Algo
parecido pasa conmigo, la apariencia es lo que más le importa a la
mayoría, parece ser que una mujer siempre debe vestir con tonos pasteles
para ser buena.
- Adoro tu apariencia, lo común no es lo mío, y puedo ver que eres una hermosa mujer, no me refiero meramente al exterior.
- Pero insisto, no me conoces por completo, has de conocer mis locuras, mi lado más endiablado y no tan bello.
- Eso no hace falta, somos seres muy parecidos, te conozco porque me
conozco, te amo porque me amo, miro a tus ojos y puedo perderme en
ellos, tienen un brillo que no he visto jamás, me puedo quedar a vivir
en tu sonrisa por siempre.
Desde entonces un nuevo cuento fue
escrito, sin estereotipos ni prejuicios, en el cual importa más el
interior que el exterior, un verdadero cuento de amor.
Y cuentan
que desde entonces, en noches de luna llena, ella se convierte en loba
para recorrer el bosque junto a él y amarse por completo, pero en otras
noches ella, siendo una bruja, prepara algún brebaje para que él pueda
sacarse la piel de lobo y vestirse de hombre, no de un príncipe azul
montado sobre un brioso corcel blanco, sino de un plebeyo común, con
ojos brillantes como estrellas, con fuertes brazos para poder cargarla a
ella hasta su lecho de amor, porque
¿quién dijo que los villanos no saben amar?
Autor desconocido.
"El amor es el sentimiento más puro y cristalino existente entre los
seres vivientes,herencia directa de nuestro creador;derriba toda barrera
de espacio-tiempo;fuerza omnipresente que le da sentido a la vida,sin
duda,esencia de la existencia."
.
Feliz descanso.
CUANDO ESTÁS MAL, ES CUANDO MÁS TE NECESITAS (Por Emma Fernandez)
En mi opinión, las
personas tenemos tendencia a abandonarnos cuando nos encontramos en una
mala situación o un mal momento. Tal vez sea porque arrastramos el
cansancio y la decepción de otras ocasiones similares en las que no nos
hemos sentido a gusto con la situación y, en un inventario inconsciente,
nos recordamos que no nos gustamos, o no nos gustan las situaciones que
nos tocan vivir, y entonces se manifiesta con rotundidad una apatía que
nos propone olvidarnos a nosotros mismos, desatendernos, dejarnos
hundidos en un principio de depresión y sin ánimos de seguir luchando…
precisamente en el momento que más nos necesitamos.
Cuando uno
está en esos momentos desagradables, indeseados, en los que se han
sumado una o varias fuentes de malestar, en los que el presente y el
futuro están enlutados, en los que los ánimos han desaparecido a manos
del desánimo, lo que realmente apetece es tirar la toalla, o acostarse
con la intención de que por la mañana todo se haya resuelto y sea
distinto, o, en los casos más graves, acostarse y no despertarse más.
Cuando uno está demasiado ofuscado, o pseudodepresivo, o en el mismo
borde de la desesperación, no está capacitado para afrontar con valentía
la situación que le tiene afectado, así que las buenas palabras de
ánimo o buenos deseos entran por un oído y salen por el otro sin dejar
huella.
En esos momentos, el pesimismo está instalado con una
intención que parece de perpetuidad –y eso no es cierto- y todo se ve de
un negro doloroso, de una tristeza infinita, con un futuro torturador.
Y es en esos momentos, precisamente, cuando más se necesita uno. Cuando
la incondicionalidad y el empuje y la mejor de las voluntades tienen
que estar presentes. Cuando el Amor Propio ha de estar en plena acción
y, en cambio, uno se mira con tristeza o desesperación, con desagrado y
sin ganas, y resulta que es entonces, más que nunca, que los brazos han
de ser más acogedores que de costumbre, la sonrisa más comprensiva y
amable, la voluntad ha de estar en plena fortaleza, la esperanza al cien
por cien de confiada, y el ímpetu en su máximo esplendor.
Conviene tener recursos preparados para sobrevivir a esos momentos y, si
es posible –que sí lo es- salir reforzado y más radiante.
Te
sugiero que en momentos de serenidad y objetividad, anotes las cosas que
te hacen feliz, los logros que has conseguido, tus cualidades, los
asuntos que te aporta bienestar, la gente que te quiere y a los que
quieres, las cosas que para ti simbolizan bienestar o confianza, las
fotos donde te estás riendo, los teléfonos de las personas que te pueden
sacar de ese bajón, tus mejores recuerdos, las razones por las que
seguir…
Recurriendo a ello cuando te sientas mal –aunque te
tendrás que obligar a hacerlo- podrás recuperar los motivos que te
empujarán hacia adelante.
Cuando estás mal es cuando más te necesitas.
Haz un pacto contigo, el que quieras para no permitirte estancarte.
A cada uno le funciona un truco distinto. En mi caso es una frase:
“PROMETO NO ABANDONARME NUNCA MÁS”. Para mí tiene un sentido que hace
que me salga inmediatamente de donde esté, esté como esté, porque ya he
experimentado lo que es estancarse en esa conmiseración deplorable que
se convierte en una lástima en la que me puedo regodear durante mucho
tiempo… y sé que eso no es lo que quiero.
Lo que te puede salvar
de esos momentos eres tú mismo, sin duda, pero además ten preparados
elementos que te ayuden y te lo hagan más fácil.
Piensa también
en tu dignidad, en que si estás mal haces sentirse mal a los que te
quieren, en que si no vas a sacar algo positivo es una lamentable
pérdida de vida, y en que siempre te arrepientes de tu pésima actuación
en esos momentos… que son cuando más te necesitas.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
ALGO DE FANTASÍA NO ESTA MAL, PERO VIVAMOS DE REALIDAD (Por José Miranda)
sábado, 30 de diciembre de 2023
QUE SEA TU MEJOR AMIG@ (Por Seres esotéricos)
PUBLICACIÓN DE: Javier Lopez.
10 CLAVES ESPIRITUALES PARA CERRAR CICLOS (Por Sanación Espiritual)
DESEO Y PLACER (Por Angeles Calatayud)
SOBRE DECEPCIONES (Por Karim Temple)
ASHER IBRAIM nos platica y recuerda.
SOBRE LA SOLEDAD (Por Ana Johnson)
LOS 11 PRINCIPIOS DEL OTRO YO (Por Mildred M Nieves)
ALGO SOBRE EL DISFRUTAR Y EL PADECER (Por José Miranda)
Nuestro nivel de comprensión es muy básico, muy condicionado, muy pobre, y hasta lo más elemental, lo vemos, valoramos y enjuiciamos de forma distorsionada, todo lo que elaboramos en nuestro laboratorio interior, lleva nuestro sello particular, queda adaptado a nuestras formas, con nuestros defectos y virtudes, la luz y vibración que emitimos, va condicionada por el perfil psicológico que nos caracteriza, la misma cosa, unos la vemos del derecho y otros del revés, unos para bien y otros para mal, ¿quién tiene la razón?, ¿quién está en lo cierto, y quién en el error?.
Cuando estamos en el colegio, después de la clase teórica nos ponen el problema para averiguar si hemos comprendido la lección, o hemos de repetirla, el problema debe tener su nivel de dificultad que irá en relación al nivel de estudios que queremos alcanzar, el problema es parte importante del programa de estudios, y si se resuelve favorablemente significa que pasamos a la fase siguiente, y si se suspende es necesario repetir porque hay algo importante que aún no hemos entendido y comprendido.
viernes, 29 de diciembre de 2023
ASI ES LA VIDA (Por CuidadosdetuSalud)
LA PREPOTENCIA (Por Gustavo Medina)
SI TE HACE FALTA...... (Por Julio Isaac Venegas)
EL DOLOR TE DOBLEGA (Por Desde el Alma)
JAVIER LOPEZ nos dice:
PENSAMIENTOS INOCENTES (Por José Miranda)
SOBRE RELACIONES AMOROSAS (Por Daniel Nielsen)