Hola queridas gentes, hoy despedimos todo un año de vida en este maravilloso mundo, un ciclo existencial muy significativo que nos ha brindado muchas oportunidades de adquirir conocimiento y progresar en algunos los sentidos, otra cosa es el resultado que hayamos obtenido, porque unos más y otros menos somos especialistas en malgastar el tiempo en superficialidades que apenas nada aportan en beneficios, y sí en enredos y complicaciones, y lo que podría resultar una existencia maravillosa, muchas de las veces la transforma en una vida llena de espacios vacíos, conflictos y padecimientos en variadas formas.
Pero como ya hemos repetido en muchas ocasiones, somos estudiantes de la propia Vida, y en tanto vamos aprendiendo es de lo mas normal que erremos, y el resultado del diario actuar unas veces sale bien, otras mal y otras con un poco de todo, y es por eso que hemos de ser comprensivos y tolerantes con nosotros mismos y con nuestro prójimo.
Todos sin excepción pertenecemos a la escuela de Formación Espiritual, cada uno de nosotros estamos en un nivel diferente y único a la vez, y es por eso que nuestro pensar, sentir y actuar también lo es, nuestras capacidades y aptitudes adquiridas nos hacen personas eficaces en las materias tratadas y superadas, pero aún seguimos siendo ineficaces en los frentes y campos pendientes por tratar y superar.
En este año que expira de seguro que hemos aprendido y superado muchas cosas, y también puede que haya algún suspenso que quedará pendiente para el año entrante, que sumado a todo lo nuevo que nos trae, no va a haber ni tiempo ni espacio para el aburrimiento, siempre que estemos interesados en nuestra vida evolución y progreso.
Un ejemplo de lo que acabo de exponer soy yo, que ya llevo algunos años proponiéndome triunfar en el orden, y de momento triunfo pero en el desorden, pero eso si, ni me rindo ni me desanimo, ya he renovado el propósito para el año entrante, y he diseñado una estrategia con algunos cambios incorporados para no repetir los mismos errores.
Con el nuevo año nos llegan nuevas oportunidades de conocer y experimentar cosas y casos nuevos, y de poder enderezar los entuertos del pasado, y ello me llena de ilusión y entusiasmo, espero cosas lindas y hermosas en este 2025 que esta a punto de comenzar, pero como no puede ser de otra manera, yo pondré de mi parte todo lo que de mi dependa y algo más si es necesario, porque no hemos de olvidarnos del refrán que dice “a Dios rogando y con el mazo dando” es decir, lo que podamos realizar a golpe de “mazo” no esperemos que venga Dios a hacerlo, El cumple con la parte que le toca y alguna extra en casos especiales.
Os invito a la reflexión sobre lo tratado y os deseo paz y prosperidad en vuestras vidas, pero no os olvideis de darle al "mazo", un saludo.