sábado, 16 de julio de 2016

La aceptación y sus ventajas (Por José Miranda)

Buenos días querida gente, ¿Que tal lo vais llevando?. Yo acostumbro a decir que todo va bien, aunque qué duda cabe, que siempre se puede mejorar, pero seguimos siendo humanos con nuestros errores y limitaciones, y no es inteligente el ser demasiado exigentes e intolerantes con nosotros mismos, cualquiera que sea el resultado, hay que aceptarlo, y si creemos que se puede y se debe mejorar, pues nos ponemos a trabajar en programas de mejora, pero lo primero es aceptar lo conseguido porque es la base en la que nos apoyaremos para seguir adelante con el proyecto o lo que sea.
Una buena disposición y actitud, facilita cualquier proceso de realización, pero para contar con esa disposición y actitud, primero de todo tenemos que aceptarnos con nuestra vida y todo lo que la conforma, en cuanto exista algo que no aceptamos, ya tenemos un frente de confrontación, y una parte de nuestra atención y energías estarán intentando solventar el conflicto.
Yo en tiempos pasados no aceptaba algunas de las realidades que formaban parte de mi, o mi vida, pero por el hecho de no aceptarlas, no desaparecen ni mejoran, y muchas de las cosas que no aceptaba era por falta de conocimiento objetivo, y ponerme bajo los efectos de las comparaciones entre personas y influencias sociales, en los tiempos actuales he aprendido a aceptarme de forma íntegra, a quererme, cuidarme, etc., y todo ello sin dejar de comprender que se puede mejorar en todo y por todo, pero sin fanatismos ni pretensiones extremas o imposibles.
Las comparaciones entre personas son evidencia inequívoca de la ignorancia y el egoísmo a grandes niveles y de efectos perniciosos, porque nadie estamos capacitados para poder hacer una valoración total de una persona en sus principales aspectos físicos, psíquicos y espiritual, y si no podemos obtener una valoración real y total, no podemos hacer comparaciones, esto por un lado, y lo mas importante es que todos somos diferentes y esta realidad no deja lugar para las comparaciones.
Aceptémonos tal cual somos, recordemos que somos una exclusiva, no existe otra persona igual a nosotros, somos expresión y manifestación de una realidad única que no hay motivo o razón alguna para parecerse a álguien o algo, nadie es mejór o peor que otro álguien, sencillamente somos diferentes y es bueno que así sea para que exista el equuilibrio. hasta aquí los pensamientos de estas mañana de sábado, saludos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario