Hola gentes,
en días pasados hablamos del tema de la seducción, pero nos quedaron demasiadas
cosas por tratar, y hoy vamos a hacer referencia a algunas de ellas. Definíamos
la seducción como forma de demostrar nuestra admiración, interés y deseo o propósito
de compartir vivencias, experiencias, circunstancias y situaciones de tipo
afectivo y amoroso con otra persona, ya sea de forma esporádica y aventurera, o
para formar pareja y una familia, y la llave maestra que abre todas las puertas
de toda buena relación, decíamos que era la sinceridad, decir siempre la verdad,
porque cuando ofrecemos nuestra verdad, estamos ofreciendo nuestra auténtica
realidad, nuestra alma y corazón, y cuando estamos utilizando técnicas o métodos estudiados y astutamente estructurados
para impresionar, conformar o doblegar la voluntad de otra persona, aunque es
un procedimiento muy utilizado en nuestra sociedad, no deja de ser fraudulento,
rastrero y propio de personas con baja condición moral y espiritual, porque
aunque dicen que es porque se han enamorado y aman mucho a la persona en cuestión,
la realidad es diferente, a quien aman es a su propósito de conseguir que la
persona acceda a conceder su solicitud y propuesta, y lo que para nada le
interesa es el respetar la libre elección, sin influencias y métodos de
arrastre, y que dicha persona pueda elegir en la más absoluta libertad el rumbo
de su vida, y con quién desea compartirlo.
La mejor y más
conveniente de las estrategias y métodos de seducción, es exponer y presentar
de la mejor forma y manera todo cuanto somos, tenemos y podamos ofrecer, sin
añadir extras imaginarias que en la realidad no están, ni quitar u ocultar
detalles y fealdades que sí están, (que es lo que habitualmente hacemos) y el deseo
y necesidad de compartir todo cuanto somos y tenemos con la persona que estamos
intentando seducir, y expresándole nuestros sentimientos de atracción y deseo
de que sea ella o él quien nos acompañe en el viaje de la vida formando unidad,
sin perder la individualidad, y por
nuestra parte solo nos queda esperar el sí o el no, y lo que sea lo recibiremos
con aceptación, respeto y agradecimiento por habernos escuchado y atendido.
Esto es lo
que pienso y siento al día de hoy, en mis nuevos tiempos era igual a uno de
tantos, y hacía lo que podía o me dejaban hacer.
De la misma
forma que alguien que no nos gusta para nada, y se empeña en seducirnos y
conquistarnos nos puede resultar molesto y perjudicial, cuando somos nosotros
el que se empeña es lo mismo, y esto lo digo porque hay personas que tratándose
de la misma acción o cosa, cuando ellas las hacen todo esta bien, y cuando las
hacen los demás ya es diferente.
Estamos en
la “escuela de la vida” y una de las miles de asignaturas es la seducción, y
esto lo digo porque hay personas que creen que hemos venido a este mundo a
seducir y ser seducidos y poco mas. Es todo por hoy, saludos.
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