sábado, 15 de junio de 2019

TU CUERPO INTERIOR (Por Presencia Interior)


Si no estás familiarizado con la conciencia del “cuerpo interior”, cierra los ojos un momento y averigua si hay vida dentro de tus manos.
No preguntes a tu mente, porque te dirá: “Yo no siento nada”. Probablemente también te dirá: “Dame algo más interesante en que pensar”. Así que, en lugar de preguntarle a la mente, ve directamente a las manos.
Con esto me refiero a hacerte consciente de la sutil sensación de vida que hay dentro de ellas. Está ahí. Solo tienes que llegar ahí con tu atención para notarlo.
Puede que al principio sientas una ligera sensación de picor, y después una sensación de energía o de vida.
Si mantienes la atención en las manos durante un rato, la sensación de vida se intensificará.
Algunas personas ni siquiera tienen que cerrar los ojos. Son capaces de sentir sus “manos interiores” al mismo tiempo que leen esto.
Pasa después a los pies, mantén la atención en ellos durante un minuto, más o menos, y empieza a sentir las manos y los pies al mismo tiempo.
A continuación incorpora otras partes de tu cuerpo – piernas, brazos, abdomen, pecho, cuello, etc. – a esta sensación, hasta que seas consciente del cuerpo interior como una sensación global de vida.
Adopta la costumbre de sentir el cuerpo interior tan frecuentemente como puedas. Al cabo de un tiempo ya no necesitarás cerrar los ojos para sentirlo.
Por ejemplo, intenta sentir el cuerpo interior cuando escuchas a alguien. Casi parece una paradoja: cuando estás en contacto con el cuerpo interior, ya no te identificas con tu cuerpo ni te identificas con tu mente.
Es decir, ya no estás identificado con la forma, sino apartándote de la identificación de la forma para acercarte a la no forma, que también podríamos llamar el Ser. Esa es tu identidad esencial.
Eckhart Tolle - Un mundo nuevo ahora.

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