sábado, 5 de septiembre de 2020

CONFIANZA Y DESCONFIANZA (Por Juan Carlos Cofrades)

Muy buenos días Almas...
Hoy quiero hablaros de otra "zona" errónea en nuestros sentimientos..
La desconfianza...
Cuando la desconfianza se instala en una relación es muy difícil recuperar las sensaciones perdidas. Es fácil que la sospecha se transforme en obsesión. Si sucede entre amigos es relativamente sencillo tomar cierta distancia. Pero ¿qué ocurre cuándo sucede en la pareja? Si se le planteamos a duda parece que vamos a hacer que la persona se sienta acusada. Incluso puede darnos miedo ofender, pero entonces ¿cómo debemos reaccionar?
Es complicado, ¿verdad?... Pero se, por mí propia experiencia, que no existe un Amor Verdadero sin pasar por momentos de dificultad.. ¡no existe!
Es esa misma dificultad, que se nos pone en el camino, la que de una u otra manera nos ayudara hacer que ese Amor sea fuerte, limpio y a prueba de cualquier otra dificultad..
La vida de pareja, o las confianza en el mundo de la pareja, es distinta por completo a otro tipo de confianzas... completamente distinta..
Existe una convivencia emocional donde los sentimientos no siguen patrones y ni reglas. Por otra parte existen fuerzas contrarias que nos empujan en direcciones opuestas: del amor a la desconfianza.
Una vez que empezamos a desconfiar comienzan las batallas encubiertas. Las actuaciones a escondidas y las sospechas. Ahora mismo el pensamiento fácil al hablar de desconfianza en la pareja parece apuntar a la infidelidad. Nada más lejos de la realidad. La desconfianza se puede incluir muchas de las rutinas de nuestro día y semana. Podemos apostar por nuestra pareja en muchos sentidos, con nuestra familia, con su trabajo, con nuestros amigos, con los suyos, etc. Y pueden fallar.
La sospecha suele tender a la obsesión. El espacio compartido para los dos queda sembrado por minas ocultas para la otra persona. Él o ella desconocerá aquello que está dinamitando la relación. Al final la espiral se convierte en un camino de reproches donde pasamos de 0 a 100 en menos de un minuto.
La pregunta es... ¿Existe una especie de "Antídoto" para esto?
Decía Don Miguel de Unamuno, lo siguiente...
"Tu desconfianza me inquieta y tu silencio me ofende"
La comunicación es la palabra clave. La desconfianza es un virus sibilino que se instala en la relación entre dos. Puede quedarse agazapado y en silencio y en el momento más insospechado aparecer explosionando todo. Reconstruir estas relaciones es muy complejo. El antídoto una vez inoculado es difícil de integrar en nuestros sentimientos y emociones. Existen componentes de sobrecarga de responsabilidad, búsqueda de perfeccionismo, sentimiento de culpa y dudas sobre cómo enmendar la situación por una parte y por otra. No es imposible, pero es un arduo camino.
Las parejas que tienen un espacio compartido de queja son las que más posibilidades tienen de llevar una relación sana.
Así que ya sabéis, un buen paseo, donde en el, sin necesidad de terceras personas, ni curiosos/as, es muy aconsejable, y desde luego mirarse a los ojos expresando todos los puntos de vista e incluso Yo aconsejo hablar de vuestros miedos, ya veréis que todo lo que en un momento dado parecía alejarse, de repente se acerca y con más Fuerza..

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