Hola
queridas gentes, hoy despedimos todo un año de vida en este
maravilloso mundo, un ciclo existencial muy significativo que nos ha
brindado muchas oportunidades de adquirir conocimiento y progresar en
todos los sentidos, otra cosa es el resultado que hayamos obtenido,
porque unos más y otros menos somos especialistas en malgastar el
tiempo en superficialidades que apenas nada aportan en beneficios, y
sí en enredos y complicaciones, que lo que podría resultar una
existencia maravillosa, muchas de las veces la transforma en una vida
llena de espacios vacios, conflictos y padecimientos en variadas formas.
Pero
como ya hemos repetido en muchas ocasiones, somos estudiantes de la
propia Vida, y en tanto vamos aprendiendo es de lo mas normal que
erremos, y el resultado del diario actuar, unas veces sale bien,
otras mal y otras con un poco de todo, y es por eso que hemos de ser
comprensivos y tolerantes con nosotros mismos y con nuestro prójimo.
Todos sin excepción pertenecemos a la escuela de Formación
Espiritual, cada uno de nosotros estamos en un nivel diferente y
único a la vez, y es por eso que nuestro pensar, sentir y actuar
también lo es, nuestras capacidades y aptitudes adquiridas nos hacen
personas eficaces en las materias tratadas y superadas, pero aún
seguimos siendo ineficaces en los frentes y campos pendientes por
tratar y superar.
En este
año que expira de seguro que hemos aprendido y superado muchas
cosas, y también puede que haya algún suspenso que quedará
pendiente para el año entrante, que sumado a todo lo nuevo que nos
trae, no va a haber ni tiempo ni espacio para el aburrimiento,
siempre que estemos interesados en nuestra vida evolución y progreso.
Un
ejemplo de lo que acabo de exponer soy yo, que ya llevo algunos años
proponiéndome triunfar en el orden, y de momento triunfo pero en el
desorden, pero eso si, ni me rindo ni me desanimo, ya he renovado el
propósito para el año entrante, y he diseñado una estrategia con
algunos cambios incorporados para no repetir los mismos errores.
Con el
nuevo año nos llegan nuevas oportunidades de conocer y experimentar
cosas y casos nuevos, y de poder enderezar los entuertos del pasado,
y ello me llena de ilusión y entusiasmo, espero cosas lindas y
hermosas en este 2022 que esta a punto de comenzar, pero como no
puede ser de otra manera, yo pondré de mi parte todo lo que de mi
dependa y algo más si es necesario, porque no hemos de olvidarnos
del refrán que dice “a Dios rogando y con el mazo dando” es
decir, lo que podamos realizar a golpe de “mazo” no esperemos que
venga Dios a hacerlo, El cumple con la parte que le toca y alguna
extra en casos especiales.
Os
invito a la reflexión sobre lo tratado y os deseo paz y prosperidad
en vuestras vidas, pero no os olvideis de darle al "mazo", un saludo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario