He oído muchísimos psicólogos, psiquiatras, y muchos otros terapeutas
discrepar entre ellos sobre las cosas que creen que son más o menos
beneficiosas para curar la ansiedad. Las cosas que funcionan y las que
no funcionan. Sin embargo, ninguno de ellos discrepa en que la
autoestima juega un papel determinante cuando tenemos un trastorno de
ansiedad.
La autoestima es el grado de satisfacción que sentimos
hacia nosotros mismos, lo orgullosos y seguros que nos sentimos de
nosotros mismos en la vida. La autoestima a su vez, está directamente
relacionada con la felicidad. Cuanta más autoestima, menos ansiedad.
Cuando sufrimos ansiedad, nuestra autoestima cae en picado. Sentimos en
muchos casos haber tocado fondo, y nuestra satisfacción personal y
nuestro amor propio, quedan a la altura del zapato.
Según el
último libro de David Burns, la autoestima y la ansiedad, actúan como
polos opuestos en una balanza (Cuando una aumenta, la otra disminuye)
Con el ejemplo de la balanza, podemos revertir este proceso. Para ello, a
medida que aumentemos nuestra autoestima, nuestra ansiedad irá
disminuyendo gradualmente y en este tema, aprenderemos como forjar una
autoestima indestructible que nos haga sentir bien, superar la ansiedad y
cualquier problema que aparezca en nuestras vidas.
POSTERGACIÓN Y ANSIEDAD
La postergación o la procrastinación, son las definiciones de lo que
viene siendo “aplazar las tareas para más tarde” o “dejar para mañana lo
que podrías hacer hoy”.
En este capítulo, hemos podido ver que
postergar nuestras tareas, solo nos puede hacer desencadenar en
emociones negativas que acaben aumentando nuestra ansiedad.
Cuando aplazamos las tareas, no solo vamos acumulando en nuestra mente
un sin fin de “cosas pendientes”, sino que además de esto, nos hace
sentir frustración al dejarnos llevar por sentimientos de pereza,
desgana etc. Por eso que eliminar la postergación y la procrastinación
de nuestras vidas, hará que nos sintamos mucho mejor con nosotros
mismos, que tengamos mucha mejor autoestima y por consiguiente, que la
ansiedad disminuya notablemente.
Empieza por: Antes de nada,
debes establecer un orden de prioridades en tu vida. Las cosas más
urgentes e importante y las menos importantes. Una vez establecido este
orden, marca en una agenda o un cuaderno absolutamente cuando tienes
pensado hacer todas tus tareas pendientes. No te agobies si creas una
enorme lista, solo presta atención a la primera tarea, y no te centres
en la segunda hasta haber terminado la anterior.
Después empieza
de una en una a eliminar de la lista todas esas tareas pendientes.
Podrás sentir como a medida que avanzas, te vas sintiendo muchísimo
mejor contigo mismo/a. Una vez finalizadas las tareas Empieza a realizar
todas las tareas que te surjan, a medida que van apareciendo, y no las
dejes para ningún otro momento. Si en algún momento aparece la pereza
para hacer algo, echa la vista atrás y recuerda que eso solo te traerá
frustración y más ansiedad. Ahora tú decides. Pon orden en tu vida Dicen
que la peor tinta, es mejor que la mejor memoria.
Dicho esto,
quisiera aconsejarte el uso de una agenda personal en la que puedas
anotar todas las tareas que te vayan surgiendo. Este es el mejor remedio
para poner orden en nuestras vidas y poder acostarnos cada noche
sabiendo que hemos hecho los deberes correctamente. Tu mismo/a te darás
cuenta del gran alivio que trae poder decirle a tu mente “ya está todo
hecho”.
LA SALUD MENTAL EMPIEZA POR LA SALUD FÍSICA
Son
muchísimos los estudios que han demostrado la gran importancia del
ejercicio físico y el deporte para mejorar nuestra salud en aspectos
generales. También en las patologías emocionales como la depresión y la
ansiedad. La práctica regular de ejercicio físico, influye en muchísimos
puntos positivos para la mejora de nuestro problema de ansiedad
generalizada.
En primer lugar, el deporte, nos ayuda a oxigenar
todo nuestro cuerpo y a la regeneración celular. Esto influye
directamente en nuestro cerebro y por consiguiente en nuestro problema
de ansiedad.
En segundo lugar, el ejercicio físico nos hace
segregar endorfinas, las cuales juegan un papel determinante en la
ansiedad. Las endorfinas son las responsables de nuestro bienestar,
físico y emocional. A más liberación de endorfinas, mayor sensación de
placer y bienestar.
En tercer lugar, el deporte hace que suba
nuestra autoestima al ver que cada día vamos mejorando. Por poner un
ejemplo: – Si empezamos a correr hoy durante media hora al día, en 1
semana podrás notar como cada día llegas más lejos, te cansas menos,
corres más deprisa y tu físico va mejorando. Esto aumentará muchísimo tu
autoestima y por consiguiente tu ansiedad se reducirá notablemente.
El cuarto motivo por el cual el ejercicio físico es importante cuando
tenemos ansiedad, es precisamente porque mientras lo practicamos,
podemos mantener nuestra mente completamente distraída y libre de
preocupaciones. Esto junto al ejercicio en sí mismo, nos ayudará a tener
la mente mucho más clara y despejada. Por último, el deporte nos ayuda a
crear una sensación de agotamiento físico que hará que podamos dormir
mucho mejor por la noche. A medida que nuestro descanso nocturno mejora,
la ansiedad también mejora de forma directamente relacionada.
Importante: Empieza desde hoy mismo a valorar la posibilidad de
practicar deporte. No hay más excusas que las que tú quieras poner.
Todos podemos salir a correr a la calle media hora al día. Solo
necesitas un chándal y unas deportivas. Pronto sentirás la gran adicción
a sentirte bien practicando un estilo de vida positivo. Continúa en la 2ª parte.
viernes, 15 de abril de 2022
AUTOESTIMA Y ANSIEDAD 1ª Parte (Por Emma Fernandez)
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