viernes, 15 de abril de 2022

AUTOESTIMA Y ANSIEDAD 1ª Parte (Por Emma Fernandez)

 He oído muchísimos psicólogos, psiquiatras, y muchos otros terapeutas discrepar entre ellos sobre las cosas que creen que son más o menos beneficiosas para curar la ansiedad. Las cosas que funcionan y las que no funcionan. Sin embargo, ninguno de ellos discrepa en que la autoestima juega un papel determinante cuando tenemos un trastorno de ansiedad.
La autoestima es el grado de satisfacción que sentimos hacia nosotros mismos, lo orgullosos y seguros que nos sentimos de nosotros mismos en la vida. La autoestima a su vez, está directamente relacionada con la felicidad. Cuanta más autoestima, menos ansiedad.
Cuando sufrimos ansiedad, nuestra autoestima cae en picado. Sentimos en muchos casos haber tocado fondo, y nuestra satisfacción personal y nuestro amor propio, quedan a la altura del zapato.
Según el último libro de David Burns, la autoestima y la ansiedad, actúan como polos opuestos en una balanza (Cuando una aumenta, la otra disminuye) Con el ejemplo de la balanza, podemos revertir este proceso. Para ello, a medida que aumentemos nuestra autoestima, nuestra ansiedad irá disminuyendo gradualmente y en este tema, aprenderemos como forjar una autoestima indestructible que nos haga sentir bien, superar la ansiedad y cualquier problema que aparezca en nuestras vidas.
POSTERGACIÓN Y ANSIEDAD
La postergación o la procrastinación, son las definiciones de lo que viene siendo “aplazar las tareas para más tarde” o “dejar para mañana lo que podrías hacer hoy”.
En este capítulo, hemos podido ver que postergar nuestras tareas, solo nos puede hacer desencadenar en emociones negativas que acaben aumentando nuestra ansiedad.
Cuando aplazamos las tareas, no solo vamos acumulando en nuestra mente un sin fin de “cosas pendientes”, sino que además de esto, nos hace sentir frustración al dejarnos llevar por sentimientos de pereza, desgana etc. Por eso que eliminar la postergación y la procrastinación de nuestras vidas, hará que nos sintamos mucho mejor con nosotros mismos, que tengamos mucha mejor autoestima y por consiguiente, que la ansiedad disminuya notablemente.
Empieza por: Antes de nada, debes establecer un orden de prioridades en tu vida. Las cosas más urgentes e importante y las menos importantes. Una vez establecido este orden, marca en una agenda o un cuaderno absolutamente cuando tienes pensado hacer todas tus tareas pendientes. No te agobies si creas una enorme lista, solo presta atención a la primera tarea, y no te centres en la segunda hasta haber terminado la anterior.
Después empieza de una en una a eliminar de la lista todas esas tareas pendientes. Podrás sentir como a medida que avanzas, te vas sintiendo muchísimo mejor contigo mismo/a. Una vez finalizadas las tareas Empieza a realizar todas las tareas que te surjan, a medida que van apareciendo, y no las dejes para ningún otro momento. Si en algún momento aparece la pereza para hacer algo, echa la vista atrás y recuerda que eso solo te traerá frustración y más ansiedad. Ahora tú decides. Pon orden en tu vida Dicen que la peor tinta, es mejor que la mejor memoria.
Dicho esto, quisiera aconsejarte el uso de una agenda personal en la que puedas anotar todas las tareas que te vayan surgiendo. Este es el mejor remedio para poner orden en nuestras vidas y poder acostarnos cada noche sabiendo que hemos hecho los deberes correctamente. Tu mismo/a te darás cuenta del gran alivio que trae poder decirle a tu mente “ya está todo hecho”.
LA SALUD MENTAL EMPIEZA POR LA SALUD FÍSICA
Son muchísimos los estudios que han demostrado la gran importancia del ejercicio físico y el deporte para mejorar nuestra salud en aspectos generales. También en las patologías emocionales como la depresión y la ansiedad. La práctica regular de ejercicio físico, influye en muchísimos puntos positivos para la mejora de nuestro problema de ansiedad generalizada.
En primer lugar, el deporte, nos ayuda a oxigenar todo nuestro cuerpo y a la regeneración celular. Esto influye directamente en nuestro cerebro y por consiguiente en nuestro problema de ansiedad.
En segundo lugar, el ejercicio físico nos hace segregar endorfinas, las cuales juegan un papel determinante en la ansiedad. Las endorfinas son las responsables de nuestro bienestar, físico y emocional. A más liberación de endorfinas, mayor sensación de placer y bienestar.
En tercer lugar, el deporte hace que suba nuestra autoestima al ver que cada día vamos mejorando. Por poner un ejemplo: – Si empezamos a correr hoy durante media hora al día, en 1 semana podrás notar como cada día llegas más lejos, te cansas menos, corres más deprisa y tu físico va mejorando. Esto aumentará muchísimo tu autoestima y por consiguiente tu ansiedad se reducirá notablemente.
El cuarto motivo por el cual el ejercicio físico es importante cuando tenemos ansiedad, es precisamente porque mientras lo practicamos, podemos mantener nuestra mente completamente distraída y libre de preocupaciones. Esto junto al ejercicio en sí mismo, nos ayudará a tener la mente mucho más clara y despejada. Por último, el deporte nos ayuda a crear una sensación de agotamiento físico que hará que podamos dormir mucho mejor por la noche. A medida que nuestro descanso nocturno mejora, la ansiedad también mejora de forma directamente relacionada. Importante: Empieza desde hoy mismo a valorar la posibilidad de practicar deporte. No hay más excusas que las que tú quieras poner. Todos podemos salir a correr a la calle media hora al día. Solo necesitas un chándal y unas deportivas. Pronto sentirás la gran adicción a sentirte bien practicando un estilo de vida positivo. Continúa en la 2ª parte.

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