Cuando alguien te trata mal y aun así es capaz de mirarte a los ojos y decir que no hizo nada, no es confusión… es una advertencia.
Porque quien no reconoce lo que hace, no tiene intención de cambiarlo.
Puedes explicarle mil veces cómo te hizo sentir, puedes intentar que entienda, pero si para esa persona todo está bien, entonces va a repetirlo sin problema.
Y ahí es donde muchos se quedan atrapados: esperando conciencia en alguien que ya te dejó claro que no la tiene.
No es que no entienda, es que no le importa lo suficiente como para hacerlo diferente.
No hay comentarios:
Publicar un comentario