En mi opinión, aún nos sentimos condicionados -casi siempre
inconscientemente-, por esas auto-imposiciones que comienzan siempre con
un “tengo que…” En muchas ocasiones es cierto eso de “tengo que” –en el
trabajo, por ejemplo-, pero en muchas otras ocasiones ese mismo “tengo
que” puede sustituirse por “quiero”, por “decido”, por “es mi deseo”.
Plantear esas tareas de uno u otro modo puede cambiar completamente la concepción de la
tarea. En el “tengo que” hay implícita una obligación, y parece que
también hay un cierto derecho a la rebeldía y a hacerlo de mala gana,
mientras que si uno cambia el texto y dice “quiero”, uno está haciendo
su voluntad –es él mismo quien lo quiere- y está cumpliendo su deseo.
Llega el momento de hacer la cama, por ejemplo. “Tengo que hacer la
cama” no suena igual que “quiero hacer la cama”. De todos modos la tarea
es la misma, pero en el primer caso se hace a desgana y en el segundo
caso puede que una sonrisa nos acompañe durante la tarea.
No
siempre es así, por supuesto, pero en nuestro inconsciente “tengo que”
suena a fastidio más que a responsabilidad, suena a imposición, a tarea
de algún modo desagradable, y puede surgir una reacción que se oponga a
ello, y aunque la mente trate de justificar la razón de la tarea parece
que algo queda por dentro refunfuñando.
“Quiero hacer”, en cambio
parece que lleva implícito un cierto júbilo, es como un deseo que se va
a cumplir, y como hay una libre voluntad en eso de “quiero”, hay
apetencia. Se afronta de un modo totalmente distinto.
Tener mal humor y mala cara no van a mejorar nada, ni nos van a evitar hacer la tarea que sea.
Una conversación constructiva y razonadora con uno mismo puede hacer que cambiemos nuestro modo de ver las cosas.
Lleguemos a un acuerdo en este asunto. Ya que hay que hacerlo, hagámoslo con un poco de optimismo y buena cara.
Te dejo con tus reflexiones…
Francisco de Sales
Si desea recibir a diario las últimas publicaciones, suscríbase aquí:
http://buscandome.es/index.php?page=59
Si le ha gustado este artículo ayúdeme a difundirlo compartiéndolo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario