Una adicción es un comportamiento compulsivo de vieja data y la adicción vive dentro de nosotros casi como una entidad o una personalidad secundaria; un campo de energía que se apodera periódicamente de nosotros por completo. Hasta se apodera de nuestra mente, de la voz mental, la cual entonces se convierte en la voz de la adicción.
(Una adicción es un patrón mental condicionado por un deseo de obtener placer de algún objeto o persona. Este patrón mental puede venir de vidas pasadas o heredarlo del árbol familiar. Todos aquellos patrones mentales condicionados que no se han sanado en nuestros antepasados, van pasando de generación en generación hasta que un miembro de la familia lo trascienda. Por ejemplo: cuando un miembro de nuestra familia es adicto al alcohol, genera un patrón mental condicionado en el subconsciente que pasará de padres a hijos, siendo lo más probable que uno de los hijos será adicto también al alcohol).
Si estamos identificados con la voz de la mente a causa de nuestra inconsciencia, caeremos en las garras del deseo de la adicción. Pues caer en una adicción concreta es debido a nuestra inconsciencia total.
Si usted tiene un patrón de comportamiento compulsivo como fumar, comer en exceso, beber, ver televisión, Internet, o cualquier otro, haga lo siguiente: cuando note que la urgencia de la adicción comienza a manifestarse, pare y respire conscientemente tres veces. De esta manera se establece un estado de alerta.
Deténgase durante unos minutos a observar la urgencia misma y a sentir ese campo de energía en su interior (sentir la Presencia Yo Soy).
Sienta conscientemente la necesidad física o mental de ingerir o consumir una determinada sustancia o el deseo de manifestar el comportamiento compulsivo. Después respire conscientemente otras cuantas veces. Verá que la ansiedad desaparece, al menos transitoriamente.
(Cuando nuestra atención reposa en la Presencia Yo Soy, solo hay "Yo Soy", todo lo demás ha desaparecido. Esto puede durar muy pocos segundos, por tanto, hay que mantener la atención en la Presencia "Yo Soy" el máximo tiempo posible, a fin de que nuestra atención refuerce la Presencia y de esta manera se vaya debilitando el deseo o ansia por ese objeto de la adicción.
Todo depende de donde ponemos nuestra atención: allá donde ponemos la atención, eso crece, se intensifica, y allá donde quitamos la atención, eso acaba desapareciendo. Por tanto, cada vez que surja el deseo o ansia o necesidad de obtener el objeto de placer (adicción), fija la atención en el interior, en la Presencia "Yo Soy" y permanece consciente).
No lo convierta en un problema. Convierta la adicción en parte de su práctica de conciencia. A medida que aumente la conciencia, los patrones adictivos se debilitarán hasta disolverse finalmente.
Recuerde observar los pensamientos que justifican el comportamiento adictivo a medida que van pasando por su mente. Pregúntese de quién es la voz y se dará cuenta de que la que habla es la adicción.
Mientras lo sepa, mientras esté presente en calidad de observador de su mente, es menos probable que ésta logre engañarlo para que usted haga lo que ella desea.
Eckhart Tolle
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