Hola queridas gentes, ¡Que tal vais administrando las cuestiones del cariño? ¿Va la cosa de forma generosa, o más bien justilla? Pues a golpe de domingo se me han ocurrido algunas ideas al respecto, y como siempre, no me las puedo quedar para mi solo, ahí os mando una copia de las mismas.
Si me falta el cariño de una persona, puedo ser feliz igualmente.
A veces nos obsesionamos de que el cariño hacia nosotros tiene que brotar allí donde a nosotros preferimos o nos conviene por alguna razón particular, en aquella persona en concreto, y eso no funciona así, el cariño es libre en el sentido más amplio de la palabra, y solo brota de forma libre y generosa en el corazón o corazones que se dan las realidades y circunstancias propicias para ello.
Si yo digo que no puedo ser feliz porque aquella persona no me quiere me estoy engañando a mi mismo, es falso, improcedente, obstinación, no conozco lo que en realidad es el cariño y desde ese desconocimiento me monto la "película", creo que todo debe de responder a mis preferencias y exigencias, y si así fuese, ya no sería cariño, sería otorgamiento, sumisión, acto de complacencia o algo así, pero cariño desde luego que no porque es libre en el sentido más amplio de la palabra.
Si me falta el cariño de muchas personas, podría ser feliz igualmente.
A lo largo de la historia hubo muchas personas solitarias, como ermitaños y otras que por diversos motivos vivieron en soledad aislados de la sociedad, y dentro de lo comprensible fueron felices.
Pero ¡atención! Si me falta mi propio cariño nunca podré ser feliz aunque cuente con el resto de todos los cariños, si yo no me quiero es porque ni conozco ni identifico el cariño, y por mucho que me quieran, nunca me sentiré alimentado, porque no puedo estar abierto a lo que no puedo identificar ni conozco.
El combustible principal que alimenta y hace que funcionen los billones de células y otros organismos o seres microscópicos que forman parte de todos nosotros, es el amor y cariño que actúa como medio de cohesión y armonía entre todo el conjunto, pero el nuestro, el que emana de nuestro interior y no el procedente del exterior.
Cuando todos esos seres microscópicos están alimentados y equilibrados, todos cumplen con sus específicas funciones y el conjunto goza de salud, cuando todos o en parte están sin alimento y desequilibrados, se rompe la coordinación y el resultado es la enfermedad en alguna de sus muchas formas de manifestación.
Conclusión: Aunque te falten muchos cariños puedes ser feliz igualmente, pero procura por todos los medios, que ninguno de ellos sea el tuyo propio porque te sentirás perdid@ y desolad@.
Personas hay que porque alguien en concreto no le ama se sienten muy mal llegando incluso a la depresión, y esto sucede por desconocimiento total de la que significa tanto el cariño como otras realidades afectivas, es lo que pienso y siento. Un Saludo.
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