sábado, 26 de julio de 2025

SOMOS CANALIZADORES DE ENERGÍA (Por José Miranda)

 

 Hola gentes, ¡Que tal estamos? Espero que estéis tranquilos y relajados porque es uno de los mejores estados, el tema a tratar hoy es un poco abstracto, poco conocido y hasta y puede que polémico, pero en torno al mismo existe verdad, y mucho fraude, y por tal motivo voy a exponer mi versión hasta donde yo creo que controlo, informo de que no estoy muy puesto en estos temas porque se trata de teorías y realidades, que aunque están dentro de lo posible, no gozan de la aprobación popular y la metodología convencional.

 Yo por diversos motivos hube de entrar en el mundo de los sanadores, curanderos, clarividentes, adivinos, brujos, brujas, (sin escoba claro) etc. y otra vez etc. A todas estas personas se les llama de muy diversas maneras, se le atribuyen mitos, leyendas, poderes, dones, facultades, estado de gracia y algunas otras cosa más, pero en realidad son personas normales y corrientes, que por algún motivo difícil de explicar, han desarrollado de forma destacada algunas cualidades de las muchas con las que contamos la mayoría de todas las personas, y es el motivo que las diferencia del resto.

 En realidad estas personas entre algunas otras cosas pienso que son “canalizadores de energía”, porque hacen de canal mediador para que energías procedentes de otras dimensiones, ya sean de información, curación o cualquiera otra de las muchas formas y características puedan ejercer su influencia en el plano físico.

 Y dentro de este mundo se encuentra de todo como en cualquier otro, personas de buena voluntad al servicio fraterno intentando aliviar los problemas, males y el dolor de los demás, o cualquier otra forma o modalidad de apoyo o ayuda fraterna, y personas oportunistas de baja condición moral, y mas baja aún espiritual, que utilizan hasta lo más sagrado para destacar, llamar la atención, hacer negocio, y si es posible, vivir a cuerpo de rey a costa de los males e ignorancia del prójimo.

Canalizadores de energía somos todos sin excepción, como personas poseemos parte física, psíquica y espiritual, y la parte psíquica es mediadora entre lo físico y espiritual, conecta con ambas realidades y puede transmitir en ambas direcciones información y diferentes tipos de energía, de acuerdo a su tónica vibratoria.

Y al hablar de nuestra vibración particular entramos en lo complicado e interesante del asunto, porque (salvo casos excepcionales) las energías que se canalizan son de una vibración, y resto de características similar a la nuestra, esto quiere decir que si somos personas egoístas, interesados, manipuladores, envidiosos, etc. nuestra frecuencia vibratoria es una manifestación de nuestra realidad, y solo nos permite conectar con energías de igual o muy parecidas características y vibración.

 Dicho de forma mas clara, una persona egoísta solo puede ser canal de energías de egoísmo, aunque al evento se le dé una apariencia mística y de lo más sublime, nuestra frecuencia vibratoria es como una llave mágica o un código de barras que solo puede abrir la puerta que tiene el mismo código, como mi frecuencia es mi realidad en forma de código, solo podré acceder a planos o dimensiones donde las energías pensamiento y sentimiento y resto de características, son iguales o inferiores a las mías, pero en ningún caso superiores.

 Y esto quiero que quede claro porque hay muchas personas que se atribuyen a sí mismos, dones, estados de gracia y línea directa con la Santidad y el propio Dios, y lo que pretenden con esta publicidad es llamar nuestra atención y que nos confiemos para después llevar a cabo algún oculto propósito, que por supuesto obrará a favor de sus intereses.

El verdadero iluminado es muy silencioso, no hace apología de lo que posee o deja de poseer, porque cuando los dones, facultades, sabiduría y los llamados estados de gracia son auténticos, para el que los posee es algo absolutamente natural y normal, es como el respirar o parpadear, no vamos por la calle informando que estamos respirando, es algo normal y natural, y lo mas importante es, que las personas que hacen un buen uso del acto de canalizar energías sanadoras y benefactoras, en cualquiera de los múltiples sentidos, suelen ser muy humildes y de buen corazón, y en cada una de sus actuaciones o canalizaciones, ponen su alma, su corazón y todo su amor, sin que sea necesario que medie valor o condición a cambio, con la salvedad de personas que su dedicación es total y piden algo para poder cubrir necesidades esenciales de la vida.

 Y desde este estado de gracia y fraternidad, su vibración es de una frecuencia muy elevada y le permite la entrada y estancia, al nivel o dimensión donde se encuentra la solución o remedio de lo que intenta resolver o subsanar.

 Entiendo que este es el auténtico canalizador, y por mi experiencia personal informo que son una minoría, de lo que más abunda son personas oportunistas que cuando están ante una persona que advierten no esta muy informada de estas realidades, intentan impresionarla para sacar beneficios de su enfermedad o motivo que le ha conducido hasta allí.

Hay otro perfil de personas que a través de estas prácticas persiguen admiración, popularidad, destacar por encima de los demás, y que les rindan culto porque se consideran personas santas, cuando esto sucede la realidad es lo contrario, y conviene alejarse por si acaso. Y esto es todo por hoy, un saludo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario