martes, 6 de junio de 2017

VIDA DESPUES DE LA VIDA-4 (Por José Miranda-1)




Cuando en nuestro cuerpo se rompe la cadena de funcionamiento, ya sea por deterioro de alguno de sus componentes, por accidente o cualquier otro motivo, todo lo que somos en pensamiento, sentimiento, cualidades, aptitudes, etc., se desprenden de la que ha sido su morada y fuente de energía y posibilidades, “el cuerpo humano” y regresa al mundo en el que se encontraba antes de que tuviera lugar el nacimiento del cuerpo y se formara el “conjunto persona”, todo este proceso va acompañado de múltiples detalles y condiciones que en este escrito no podemos exponer, pero la síntesis yo la veo de esta forma.
Después de la separación, el cuerpo, hijo de la Madre Tierra ingresa nuevamente a ella integrándose a la misma.
La personalidad, propia de un lugar con sus condiciones específicas de ese lugar (idioma, costumbres, cultura, ideología, etc., y propia de su tiempo, ( una personalidad que a una persona le permitía relacionarse con éxito en el tiempo de los romanos, en los tiempos actuales no tendría nada que hacer) por eso afirmamos que es hija de su tiempo, después de la separación se disuelve lentamente y durante el tiempo del proceso deambula por los sitios que le son familiares, naturalmente en forma de energía programada de mucha menos sutilidad que la del alma y el espíritu.
El alma después de desprenderse no hay un proceso único y común para todas ellas, algunas están muy apegadas a sus intereses particulares, (fortunas, hogares, familias, etc., y ello establece diferencias de proceso y destino.
Cuando el alma está muy apegada y encariñada con algún miembro o miembros de su familia, hay unos lazos de unión muy fuertes y antes de romperse se tienen que debilitar, en estos casos el alma queda alrededor de estas personas, intentando serle de ayuda y guía, con el paso del tiempo se van dando cuenta de que van siendo olvidados y eso hace que los lazos se debiliten, y a continuación da lugar el proceso de elevación e incorporación al mundo que según su naturaleza le corresponde.
En el caso de apego a las fortunas quedan custodiando sus riquezas por tiempos indefinidos, creyéndose que siguen viviendo normalmente y que su fortuna lo es todo, hasta que con el paso del tiempo y la ayuda espiritual le permiten liberarse, elevarse e ingresar en el lugar que le corresponde. 
Cuando están apegadas y obsesionadas con lugares, quedan también por tiempo indefinido deambulando por esos lugares bajo la forma de los clásicos fantasmas de las casas encantadas, asta que de alguna manera son auxiliadas y ayudadas en su ingreso en el lugar que le corresponde.
Y después de todo lo expuesto, si alguien nos pregunta que si hay vida después de la vida, la contestación es muy relativa, en la Vida no existe el antes ni el después, en si es energía en movimiento continuo, pero si nos referimos a las personas, animales, plantas, etc., tienen un principio que es cuando los elementos se juntan formando un conjunto, este conjunto tiene su periodo de vida o manifestación que termina cuando uno o varios de los elementos que forman parte del conjunto, deja de funcionar y interrumpe la cadena quedando no apto para el cumplimiento de sus funciones, a partir de ahí los elementos se separan, y aunque dichos elementos no se extinguen, pero la separación significa el fin del conjunto o unidad de funcionamiento, y decimos que ha muerto, y aunque dichos elementos se utilicen de nuevo para la formación de otro conjunto, sería un nuevo conjunto, con nombre distinto, etc., el conjunto que murió, no se repite.
Yo soy el conjunto José, mi ciclo de vida comenzó cuando mi alma, espíritu y alguna cosa mas por si acaso, fue asignada y unida a un embrión que acababa de formarse, a partir de ese momento los elementos esenciales ya estaban juntos, el embrión después de su tiempo de gestación se transformó en un cuerpo humano que le pusieron de nombre José, siguieron sus procesos de desarrollo, creando la personalidad y el resto de las capacidades y aptitudes, a través del tiempo iré cumpliendo con la misión para la cuál vine, y al final, o bien el cuerpo se deteriorará, o al alma de José se le acabará el tiempo asignado, en cualquiera de estos casos el conjunto llega a su fin, los elementos se separan y como consecuencia de lo mismo, José ya no existe, existe el alma de José que partió para su nueva misión, llevándose como patrimonio todos los conocimientos, aptitudes y capacidades que adquirió, y el cariño y afecto de las personas con las que mantuvo buenas relaciones.  
Y precisamente José os conseja que no tengáis miedo a nada ni a nadie, nada es para siempre y es bueno que así sea, y si algún ser de los que amas tiene que marchar, si no queda otro remedio que así sea, hay que aceptar y colaborar con todo lo que es inevitable, y cuando nos toque marchar a nosotros, si nos fuera posible, hagámoslo con una sonrisa, sin duda que sería una muy buena forma de despedirse de un mundo y de presentarse en el otro, pero en tanto no llega ese momento, sé feliz en tu vida, y contribuye para que los demás también lo sean.
Voy a dar por terminado este escrito y a dar comienzo a otro que es complemento del presente, y la vamos a titular: la pérdida de un ser querido .



Y todo esto lo firma un tal.
Pepe el terrícola

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