Es un espacio inmenso donde todos caben, donde a todos se atiende, y donde no existen normas externas, porque ella es leal a sus principios y a sus valores. Ha batallado en tantos escenarios que elige guardar los triunfos para sí misma, y las decepciones como caminos recorridos de los que obtener un aprendizaje.
En ocasiones, el corazón de una mujer respira con alguna que otra
cicatriz, pero no por ello se empequeñece o se debilita. Ella sabe que
en ocasiones la vida duele, que las decepciones marcan… Y aún así, del
dolor de la experiencia sigue ganando en resistencia.
Gabriela Ponce
Gabriela Ponce
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