Hoy en día muchos normalizan la deslealtad, los engaños y las relaciones vacías… pero ser fiel sigue siendo una forma de cuidar tu mente, tu cuerpo y tu corazón. 
Porque no se trata solo de “estar con alguien”, se trata de tener principios, límites y respeto por la persona que duerme a tu lado y también por ti mismo. 
Una persona que sabe lo que vale no necesita ir de corazón en corazón buscando atención momentánea.
La fidelidad no es falta de opciones… es tener claridad, madurez y paz interior. 
A veces el verdadero amor propio también está en saber decir:
“Prefiero algo real, tranquilo y limpio… antes que mil momentos vacíos.”
No hay comentarios:
Publicar un comentario