Buenos
días querida gente, ¿Que tal va esa vida? hoy vamos a tratar otro tema
muy importante que todos deberíamos conocer y obrar en consecuencia, se
trata del nivel de ser con el que cada uno de nosotros contamos, muchas
son las veces que hemos afirmado que todos somos diferentes y a su vez
auténticos, y en base a nuestra realidad única y exclusiva, cada cual
tenemos previsto nuestro esquema de actuación, adaptado a nuestras
obligaciones, responsabilidades y demás, y uno de los puntos de partida
de estas programaciones y actuaciones, es nuestra escala de valores y
prioridades que parten de nuestro "nivel de ser".
Todos
sin excepción contamos con nuestra valoración particular hacia todo y
todos, y también tenemos o deberíamos tener claro lo que es prioritario y
lo que puede esperar, y aquí cabe preguntarse: ¿Qué realidad o valor
determina la valoración que damos a las cosas y los casos? y ¿Cuál es la
base desde la que se establecen las prioridades?
Todas
estas actuaciones, y muchas otras muy importantes y significativas para
nosotros y nuestra vida, parten en base a nuestro “nivel de ser”.
Lo
que realmente somos en conjunto, porque todos los elementos o partes de
un conjunto ejercen su influencia sobre el mismo condicionando el
resultado y calidad de su realidad y actuaciones, y digo lo que
realmente somos, porque muchos de nosotros tenemos una imagen y concepto
de sí mismos que difiere mucho de la realidad, creemos que somos lo
mejor de lo mejor, pero nuestra familia, vecinos, compañeros de trabajo
etc. no opinan lo mismo, en estos casos un poco de autocrítica no
estaría mal, pero volvemos a lo mismo, todo depende de nuestro “nivel de
ser”, porque según somos así ofrecemos, nunca podemos ofrecer algo que
no somos ni tenemos.
Sobre
el nivel de ser, hay mucha información de muchos frentes espirituales, entre ellos la filosofía Gnóstica, yo durante algún tiempo
fui estudiante de la gnósis, pero estaba en desacuerdo con alguno de sus
postulados, y yo no puedo dejar de ser lo que soy, para intentar ser lo
que no soy ni me gusta ser porque otro me lo diga, entiendo que sería
como traicionarme a mi mismo.
Los
cambios que voy haciendo, los hago sobre lo comprendido, superado y de
total acuerdo conmigo mismo, y porque siento el anhelo y necesidad de
conquistar niveles de mejora que he intuido, visualizado y comprendido,
pero a mi ritmo y manera, en cuanto me imponen algo o intentan
conducirme en alguna dirección que no siento ni veo claro, me bloqueo
y dejo de funcionar.
Yo
respeto y reconozco verdad en muchas de las materias que trata, tanto
el conocimiento Gnóstico, como otros centros de estudios psicológicos y
espirituales, existen muchas formas y modos de presentar e impartir el
conocimiento universal, de hecho he aprendido cosas muy valiosas que me
ayudan a descubrirme, conocerme y a valorar la vida, tanto de la gnósis
como de otros frentes de conocimiento espiritual, pero confieso que como
me encuentro en paz y armonía es en absoluta libertad, y que el motivo
de mi actuar a favor o en contra de algo o alguien, que sea propio de
mí, y mi nivel de ser.
La
amabilidad que yo ofrezco tiene un máximo y un mínimo, dependiendo de
cómo me encuentro en el momento presente en energía, ánimo, equilibrio,
motivación, lucidez, etc., mi nivel de ser en cuanto a amabilidad, es el
término medio entre el máximo y mínimo.
En
cuanto a buena persona tengo también un nivel máximo en mis mejores
momentos, y un mínimo en mis peores momentos, mi nivel de ser en
relación a lo bueno o malo, entiendo que es la media entre el máximo y
mínimo, todo resultado influye a la hora de hacer una valoración, y el
“nivel de ser” es la realidad base y punto de partida de todas nuestras
actuaciones de pensamiento, sentimiento y obra.
El
nivel de ser no es un valor fijo, cambia de instante en instante, una
idea, un pensamiento, o algo que acabo de presenciar o aprender, puede
originar cambios en mi forma de ver y conceptuar, a partir de este
preciso momento soy diferente con respecto al momento anterior, mi nivel
de ser, aunque sea de forma mínima ha cambiado.
No
se debe de juzgar, criticar o calificar a nadie por su nivel de ser,
todos sin excepción partimos de cero, y vamos escalando nivel a nivel en
la ascensión del progreso y evolución, estamos en la escuela de la
vida, y cada persona está en su nivel según lo vivido y conquistado hasta el
momento, si hoy nosotros estamos en un nivel superior, en su día
estábamos en el nivel de la persona que estamos criticando e incluso en
niveles más bajos, pero aquel día lo que menos necesitábamos era que nos
criticaran o juzgaran, y sí que nos comprendieran, o por lo menos que
respetaran nuestro nivel y condición circunstancial, os invito a la
reflexión sobre estos conceptos. Hasta la siguiente. Saludos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario