miércoles, 11 de agosto de 2021

MITOMANÍA E IDOLATRÍA 2ª Parte (Por José Miranda)

 

Viene de la 1ª parte.  Recuerdo una vez más que todo lo que exoresan mis escritos solo son mis ideas y valoraciones respecto a cada tema, que puede estar cerca o alejado de la realidad, pero de momento es lo que pienso y siento y asi lo expreso y publico. 
 
Y a continuación voy a opinar sobre lo que entiendo por idolatría, también es una palabra compuesta por ídolo, y el hecho de valorar, adorar y rendir culto a la figura, persona o lo que se considere como tal de forma excesiva o exagerada, se le suele llamar idolatría.
 
El ídolo se diferencia del mito, en que un mito puede ser una leyenda, una historia, un cuento, y el ídolo es un ideal o valoración extremada que alguien otorga a una persona, una figura representativa, etc., y que en la mayoría de los casos se le atribuyen poderes, estados de gracia, de iluminación, de maestría capaces de realizar milagros, curaciones, otorgar deseos, sueños, etc., y por tal motivo se les adora y rinde culto para hallar gracia ante ellos a cambio de su guía, ayuda, protección, concesión de peticiones o simplemente su admiración.
 
Cuando se trata de una figura representativa, aunque ninguna ciencia, ni un uso coherente de la razón puede avalar dicha realidad, el mal o perjuicio al que puede dar lugar, no es de mayor trascendencia, pero cuando el ídolo es una persona, las posibilidades de mal, perjuicio, agravio, etc. etc., no tienen límites, todo depende de lo que él quiera hacer con sus idólatras o víctimas.
 
Y las posibilidades de bien yo no las veo, porque todo parte de una idea exagerada o magnificada, o un estado de fascinación que todo ello conduce al error, y del error poco bien podemos esperar.
 
En todos mis escritos intento dejar bien claro que una persona es una exclusiva en el universo, y uno de los dones mas preciados entre todos los que cuenta, es la libertad, el libre albedrío, es un hijo de Dios, cuenta con el Amor mas grandioso procedente del mejor de los padres y la mejor de las madres, desde que viene a este mundo cuenta con la guía, ayuda y protección de otros seres que velan en cada instante por su seguridad é intereses reales, sin interferir en su libre albedrío, porque esta condición es muy respetada en el mundo espiritual, el propio Dios a través de los obreros ejecutores del cumplimiento de sus leyes, creadas a partir de su ilimitado é inmenso  Amor, nos vigila de continuo y está pendiente de nuestra vida y el rumbo que en cada momento elegimos con nuestro actuar.
 
Cada una de las personas que poblamos cualquiera de los mundos del Universo, contamos con un nivel de progreso y evolución diferente al resto, no existen dos personas iguales en cuanto a progreso y evolución se refiere, los seres (espíritu y alma) que cuentan con mucha sabiduría, capacidades y aptitudes, son seres adultos, están muy prácticos en todas las cuestiones de la vida, tanto en los mundos físicos como en los espirituales y conocen los límites de lo correcto é incorrecto, de lo que conocemos como el bien y el mal, lo conveniente de lo inconveniente, lo verdadero de lo falso, etc.
 
Pero los seres que llevan muy poco tiempo viviendo y experimentando en la condición de seres humanos, son seres infantiles y se les puede engañar con mucha facilidad, a un niño inocente le enseñas un caramelo o un juguete y te sigue para que se lo des, porque su inmadurez e inocencia no le permite ver mas allá del momento y situación presente, cuando a un niño se le enseñó un caramelo y en el afán de conseguirlo fue victima y recibió maltrato, sufrimiento, cautiverio y demás, la próxima vez que le enseñen un caramelo huirá y por supuesto que no seguirá a nadie porque ya sabe lo que le puede esperar, y poco a poco los seres infantiles a base de pagar una y otra vez el precio de su ignorancia, van aprendiendo y al final consiguen su madurez, y ésta les hará mas eficientes y les preservará de ser víctimas de otros seres que actúan bajo la influencia del error y el egoísmo.
 

Casi todos los Seres infantiles o adolescentes suelen ser seguidores de álguien, suelen tener sus ídolos, que pueden ser personas que destacan en alguna de las muchas formas de arte, deportes o disciplinas populares, en algunas de las ocasiones solo se trata de un estado de fascinación como resultado de una valoración extremada e ilógica como artista o persona pública.

Continúa en la 3ª parte saludos.

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